lunes, 17 de enero de 2011

NAVEGANDO UN POQUITO

Un fin de semana de buen viento ha permitido que una nueva promoción de la escuela de vela Cadenote gozase de las intensas sensaciones de navegación con viento a bordo del “Cadenote Uno”. Todo un bálsamo reparador para cuerpos y mentes a base de esfuerzo físico, viento y salitre.
La predicción meteorológica desde el viernes anunciaba buen viento del Sur, arreciando poco a poco hasta el domingo, con una mar de fondo creciente hasta los 3 ó 4 metros.
El viernes por la tarde fue la toma de contacto con el barco, en un día encapotado con unos 15 nudos de viento, ideal para la primera pincelada de datos y conceptos sobre los principios de navegación a vela, aprovechando hasta ya entrada la noche.
El sábado pudimos disfrutar de un día espléndido, con una media de unos 20 nudos de viento, que nos animó a abandonar la Ría y nos permitió vivir buenas sensaciones a bordo en mar abierto, navegando con toda la mayor, trinqueta y génova. Al medio día volvimos a la protección de la Ría buscando un fondeadero tranquilo para comer, previo paso entre un polígono de mejilloneras, realizando la maniobra a vela en su totalidad y tras un agradable aunque corto descanso levamos el ancla para continuar con la navegación.
Despacio pero constante el viento siguió arreciando, lo que supuso la rotura de un viejo génova en una racha. Lo bueno es que dio la ocasión a la tripulación a actuar ante un imprevisto en condiciones no demasiado cómodas.
La meteo anunciaba alerta naranja por mar de fondo para el domingo. Con cielo cubierto y viento fresco de unos 25 nudos y rachas de 28 no pudimos reprimir la tentación de volver a salir de la Ría a buscar condiciones algo más emocionantes, con un rizo en la mayor y con trinqueta llegamos a los 12 nudos de velocidad.


Satisfechos, al medio día volvimos al puerto de Sada para comer, dado que uno de los tripulantes debía volver a Barcelona. Durante la comida a bordo otro de los tripulantes nos agasajó con unos trucos de cartas propios del mismísimo Tamariz o el Mago Antón, mientras fuera el viento seguía arreciando, pero la moral de la tripulación estaba alta y volvimos a salir al mar para aprovechar los últimos bordos. La tarde se fue cerrando más, con chubascos inminentes que sin embargo no nos llegaron a alcanzar de lleno, dejándonos arribar de vuelta al puerto sin apenas mojarnos y pudimos realizar toda la maniobra de atraque y arranchado del barco antes de que definitivamente, por la noche, entrase el anunciado frente de lluvias.
Transcurrió así otro buen fin de semana de prácticas de vela y es seguro que todos dormimos como benditos esa noche, cansados pero contentos.

6 comentarios:

mera dijo...

Así da dusto, con "varietes" y menú. Yo salí el sábado a dar una vuelta por la Ría. Solo vi dos balandros-escuela, el de Aguete y creo que el de Sanxenxo. Un viento cojonudo y yo solo en toda la Ría. En fin...

Nautijorge dijo...

Sí, Mera, lo de las "varietés" estuvo realmente bien. Aquí cada uno aporta lo que sabe :)
El sábado, en esta Ría en cambio, me sorprendió el número de veleros que salieron a navegar, más de lo habitual, pero ciertamente el día lo merecía. En tu caso, mejor para tí, los demás se lo pierden.

Aniña dijo...

que buen plan!! me llevas?
besitos

Isabel Martínez Rossy dijo...

Cómo os lo pasais!!! muy chulo el vídeo, es "talmente" como ir a bordo... bueno, casi...

Nautijorge dijo...

Ya sabes donde estamos, Aniña... :)

Nautijorge dijo...

Pues para qué decir lo contrario, Isabel. Disfrutamos de lo lindo.
Al vídeo le falta verse en 3D (ahora tan de moda), el viento en la cara y algún que otro "salseiro"... :)