miércoles, 20 de febrero de 2008

Liarse la manta a la cabeza…

No dejan de tener mi admiración los que, tras anunciar que se van a navegar alrededor del mundo, se lían la manta a la cabeza y un día zarpan.
La mayoría se obsesiona y se demora en titulaciones, adquisición de conocimientos y datos a granel, papeleos, retórica y demás excusas para prolongar el momento de tener que tomar una decisión. Claro está que hay que hacerse con un barco que reúna un mínimo de condiciones, pero es suficiente que tenga muchas menos de lo que a menudo imaginamos, incluso en muchos de los casos el barco ya lo tienen, bastaría con una mínima adecuación.
En mi opinión el hecho de navegar alrededor del mundo está sobrevalorado desde el punto de vista de la preparación necesaria. No hace falta bajar a las altas latitudes del Gran Sur y doblar los tres cabos en largas travesías “non stop”. El mundo es mucho más grande que eso, y aún así permite navegarlo a un nivel mucho más doméstico.
Desde siempre he sentido poco respeto por las titulaciones náuticas, tan de moda en nuestro país. Con esto no estoy diciendo que no haya que tener una buena base teórica, pero sólo eso, el resto es experiencia, y esta se consigue navegando. No esperemos aprender a navegar con libros de texto, ya que cuando necesitemos saber algo ya lo aprenderemos sobre la marcha.
Un buen ejemplo es el caso del amigo Toni que recientemente se ha liado la manta y se ha embarcado solo a bordo de su velero “Longyang” para dar la vuelta al mundo, con su reciente título de PER y escasa experiencia de navegación, pero con unas ganas de recorrer mundo y entusiasmo aventurero encomiables. Pero sobre todo pasión por vivir la vida, que son dos días.
Esto, a mi entender, suple todo lo demás. Y lo que haya de ser, será. Por lo de ahora ha llegado a las costas de Senegal y se ha adentrado por el río Casamance hasta Ziguinchor, donde se ha encontrado con algunos “Troteurs”, y es que el mundo está lleno de personas, sobre todo franceses, que solos, en pareja o en familia comparten este modo de entender la vida. En definitiva “querer es poder” y los que aún seguimos por aquí es porque seguramente aún no queramos suficientemente, lo llamemos como lo llamemos. Aunque todo se andará ;-)
Así que ¡Bravo! y ¡Chapeau! por Toni y todos los que como él se han convertido en navegantes del mundo haciendo realidad sus sueños.

6 comentarios:

angel dijo...

No se, chico. Sin titulacion, quiza valga, si se tienen conocimientos. Sin experiencia me parece mas dificil. Sin titulacion, experiencia ni conocimientos teoricos, me parece jugar con fuego.

Freeman Seagull dijo...

Hola Jorge, estoy completamente de acuerdo contigo, comparto plenamente tu visión sobre los títulos náuticos. En mi caso ahora estoy a dos asignaturas de obtener el Patrón de yate y ahora me quiero centrar en adquirir experiencia cosa que hago gracias a algunos buenos amigos que me invitan a tripular sus veleros. Tuve la suerte de compartir algunos mails con Toni del Longyang y admiro su coraje. Quiero desearle mucha suerte para Toni y a ti gracias por este post.

Nautijorge dijo...

Pues sí, Angel. Y si además eres cojo y tuerto ya no te digo ;-)
Pero como siempre se dijo: a caminar se aprende caminando.
De todas formas no estoy en contra de los conocimientos teóricos, sólo estoy en contra de hacerlos prevalecer sobre los prácticos.
Pienso que de lo más "inutil" que puede haber en un barco es un teórico. Bueno, y una máquina de cortar el césped ;-)

Nautijorge dijo...

Millas y horas de mar, Freeman, es lo que da tablas para salir de los aprietos con cierta confianza, hasta convertir la teoría en intuición. De todas formas Patrón de Yate es un buen título, así que suerte con esas dos asignaturas.
Y si luego te lo pide el cuerpo, mientras sigues navegando, tampoco está de más animarse con C.Y. ;-)
Es interesante.

Velero Verdugo dijo...

Hola Jorge.
Yo en varias ocasiones he pensado como tú. Igualmente me lié la manta a la cabeza como nuestro amigo Toni del Longyang y navegué sin titulaciones ni experiencia por el Atlántico y Mediterráneo, y puedo asegurarte que, a mi criterio, tal como lo explicas, queda muy bien y suena "chachi" para todos aquellos que sueñan con cruzar los mares y conocer nuevos mundos, pero la realidad luego es más cruda y sí es necesario tener experiencia, al menos la necesaria para acometer ciertas proezas y terminarlas con relativo éxito. Pues ni todo es tan bonito ni tan fácil ni tan cómodo.
No obstante, aplaudo tu forma de enfocar la vida naútica (me refiero a los verdaderos marineros, no a los de domingo)a todos aquellos que no la conocen y los ánimos que das a romper definitivamente la monotonia cotidiana, las normas siempre establecidas por otros y a vivir en libertad y disfrutar de cada segundo del día. De cualquier modo he estrenado Blog animado por lo que leo de todos vosotros y quisiera compartir mis experiencias si es que en algo valen para con todos aquellos que pudieran estar interesados.
www.veleroverdugo.blogspot.es
www.veleroverdugo.blogspot.com
Donde podremos intercambiar opiniones y experiencias referentes a las problemáticas que surgen en los viajes de altura sobre un velero.
Un saludo y buena proa!

Nautijorge dijo...

Hola "Verdugo".
Claro que es importante la experiencia, incluso lo más importante, pero es como la pescadilla que se muerde la cola. Si no se navega por carecer de experiencia núnca se tendrá experiencia en navegar.
Suerte en la nueva singladura de tu blog.
Un saludo.