domingo, 14 de junio de 2009

11 AÑOS DEL ADIOS A UN NAVEGANTE

El 14 de junio de 1998 el mítico navegante francés, Eric Tabarly, desaparecía en el mar al caer por la borda del barco de sus amores, el Pen Duick I, en un temporal rumbo a Irlanda.
Ironías del destino?
Detractor del uso del arnés. A bordo de su primer y último barco. El Pen Duick I , primero de una saga ilustre, que había sido recuperado por su padre, del cual lo heredó, y vuelto a recuperar de su letargo por él mismo. Muchas fueron las hazañas náuticas de este gran navegante, pionero de una forma de navegar y entender las regatas, innovador de tecnologías aplicadas a sus barcos, maestro de otros grandes navegantes oceánicos, pero también polémico por su defensa del navegante libre de ataduras. ”Un navegante que cae por la borda no tiene sitio a bordo de un barco”…
“Prefiero mirar la muerte cara a cara que estar atado por un arnés”…
Premonitorias frases.

Hay una leyenda urbana que dice que le habían diagnosticado una enfermedad terminal y acabó fundiéndose con el mar en la última travesía a bordo de su barco más querido.
No cabe duda que, desde su punto de vista, su final estuvo impregnado de cierto romanticismo.
Sea como fuere, ahora, navega libre, Eric, eternamente…

No hay comentarios: