
viernes, 18 de diciembre de 2009
IMAGEN CURIOSA VII

jueves, 17 de diciembre de 2009
UN PROYECTO INTERESANTE
UN VELERO CONSTRUIDO CON BOTELLAS DE PLÁSTICO.
(Dándome una vuelta por el blog de Juanpa Cadario me he encontrado con esta entrada, que copio tal cual porque me parece interesante,relacionada con una antigua entrada del blog)
http://nautijorge.blogspot.com/2009/02/basura-en-el-mar.html

http://nautijorge.blogspot.com/2009/02/basura-en-el-mar.html
El barco pertenece a la expedición Plastiki, tiene 20mts. y está construido con botellas plásticas y productos de deshecho reciclados. Su misión es demostrar que los desechos puede utilizarse como un recurso que inspira soluciones sostenibles para una mejor manera de vivir.La expedición comandada por David de Rothschild (médico naturópata) y una selecta tripulación de científicos, marineros, aventureros, líderes del pensamiento y artistas, planean navegar aproximadamente 10,000 millas náuticas por el Pacífico, uniendo las costas de San Francisco (Estados Unidos) y Sidney (Australia).
Navegarán a través de regiones desafiantes, incluyendo el desastroso “Gran Parche”, o basural del Pacífico Oriental, un área de seis veces el tamaño de Inglaterra dónde el plástico pesa más que el plancton por 6 a 1.
Un verdadero desastre ecológico, una masa de bolsas, juguetes, tapas y envases plásticos, que ha eliminado el plancton en una extensa área, causando anualmente la muerte de miles de aves y criaturas marinas.

El Plastiki generará su propia energía y reciclará todos los desechos que se generen en el mismo. Tras su llegada al puerto de Sidney, el barco será completamente destruido y sus materiales se reutilizarán para fabricar otros objetos reciclados.
Os recomiendo que veáis este video (perdón que está en inglés), pero da una idea de cómo es el diseño del barco
viernes, 11 de diciembre de 2009
IMAGEN CURIOSA VI
La versión náutica de la frase "Los árboles no te dejan ver el bosque", ...... o de la M-30 en hora punta.

"Las velas no te dejan ver los barcos"...
lunes, 7 de diciembre de 2009
CUMBRE DE COPENHAGUE

Qué pensaríamos de un navegante que día a día se lía a hachazos con su barco echándolo a perder en medio del vasto océano sabiendo que no tiene balsa salvavidas a la que subirse cuando por fin consiga hundirlo.
Los más suaves dirían que se trata de un irresponsable o un loco… yo más bien pensaría que es un gilipollas tarado.
Esa creo que es nuestra situación vista desde fuera.
Espero que esta próxima cumbre que hoy comienza sirva para tomar radicales medidas, y que esta vez se cumplan.
Pero por desgracia, visto lo visto, confío poco en la “inteligencia humana”…
viernes, 4 de diciembre de 2009
IMÁGENES CURIOSAS V
Dicen que ya llegó el frío, pero no sé si será para tanto...
Esto sí que es una auténtica ola de frío ;-)
Esto sí que es una auténtica ola de frío ;-)
¡Brrrrr...!!!


miércoles, 2 de diciembre de 2009
UN DÍA EN LAS CARRERAS... (Parte 2ª)
Tras haber congelado la “imagen”, volvemos a darle al “Play”:
Volvemos a trasluchar…
El “proa” vuelve corriendo a la ídem, el “palo” en su lugar, el “piano” en la entrada del tambucho y en las escotas y brazas estamos listos. Como en cada maniobra, y como parte de nuestra función, coordinamos la labor que cada uno tendrá que realizar, aunque ya lo sepan, mientras el “patrón” busca un hueco entre dos barcos que vienen ciñendo. Después del amarillo trasluchamos!
Esta vez casi se nos lía el spi, pues al cruzar por la popa de dicho barco, nos llegó el desvente de sus velas justo en plena trasluchada, pero tras un “estallido” del spi al hincharse, volvió a portar.
Allá vamos, a la caza de dos de los rivales que tenemos por proa, algo más a barlovento.
He de decir que así como en la ceñida se busca el barlovento, en la popa se busca el sotavento.
Los dos rivales a los que me he referido se van marcando mutuamente, y tras haber trasluchado el primero de ellos, inmediatamente detrás ha trasluchado el otro. Ahora ellos navegan amurados a babor, mientras nosotros nos acercamos por detrás, más a sotavento, amurados a estribor.
En cuanto crucen nuestra proa y se coloquen a nuestro sotavento, les tralucharemos encima para intentar desventarlos. Así que volvemos a preparar la maniobra. ¡Atentos!, ¡Vamos! Ya están ahí, ¡trasluchamos!
Nos hemos colocado justo en la dirección en que reciben el viento, y tan pronto como hemos completado la trasluchada, se han dado cuenta de nuestras intenciones, por lo tanto rápidamente han vuelto a trasluchar para escapar de nuestro desvente. Lo bueno es que el que está delante le ha metido una orzada al otro para que no le pase por barlovento, justo antes de haber completado su maniobra, así que casi se abordan. Je,je!, que se peleen entre ellos. Nosotros seguimos así, amurados a babor. La baliza de sotavento ya no está lejos, así que nuestra táctica será seguir así hasta que con la próxima trasluchada nos dé rumbo a la baliza, de forma que lleguemos a ella amurados a estribor y por tanto con preferencia de paso respecto a ellos.
Lo malo de este plan, es que justo en la baliza tendremos que izar el génova, arriar el spi y volver a trasluchar, para salir ciñendo, mientras nos peleamos con ellos. Se nos va acumular el trabajo… a ver qué pasa.
¡Qué sed! , tenemos la boca seca, que circule la botella de agua por favor!
No sé para qué nos ponemos la ropa de aguas, al final acabamos chorreando igual, aunque sea por el sudor…
Parece que el viento ha bajado a unos 20 nudos. El “táctico” y el “patrón” discuten si para la próxima ceñida en vez de volver a izar el génova IV, lo cambiamos por el III. Pero hay que decidirlo rápido, ya no nos queda demasiado hasta la baliza. Venga, sí! ¡fuera el IV y subir el III!.
El “proa” y el “palo” se afanan en pasarle la vela que está en cubierta al “topo”, y este a su vez subirá el saco del génova III para que lo estiben en la cubierta de proa.
El “táctico” avisa que ya debemos trasluchar hacia la baliza. Muy bien, vamos a trasluchar ya!
Completamos la trasluchada y el “proa” prepara el génova para izarlo.
Vamos hacia la baliza de sotavento en convergencia con los otros dos rivales que vienen amurados a babor, muy juntitos y parece que llegaremos los tres en un pañuelo. Para poder aprovechar la ventaja de nuestra preferencia, la maniobra tiene que salirnos clavada, así que vamos a coordinar los pasos a seguir.
Primero izaremos el génova, como vamos casi en popa cerrada, quitaremos el tangón y lo estibaremos en cubierta. Justo cuando vayamos a trasluchar para virar la baliza, empezaremos a arriar el spi por barlovento, a la vez que trasluchamos, y mientras cazamos mayor y génova a tope para ceñir, se termina de meter el spi dentro, ya por sotavento. ¡ Lo tenemos todos claro?! ¡Tiene que salir de libro!
Ya estamos a cinco esloras de la baliza, tensamos driza de mayor, pajarín y le metemos caña al backestay. Génova arriba!, fuera tangón!, mantener el spi portando!,… venga, abajo spi!!! ¡TRASLUCHANDO!
El “táctico” le grita a los otros barcos, ¡ESTRIBOR!, ¡AGUA, POSICIÓN INTERIOR!. Nos dejan espacio, pero sólo el justo.
El “patrón” nos grita, ¡ CAZANDO MAYOR!, ¡GÉNOVA! VENGA!,VENGA!
Parece que al “piano” le han salido cuatro brazos, en la escota de génova estamos echando el higadillo, la escota de mayor tampoco da abasto, mientras el “proa” y el “palo” están quedando sepultados por el spi.
…Y el “patrón” sigue gritando ¡ EL SPI SE HA IDO AL AGUA!. Efectivamente una parte ha caído al agua y se está embolsando. El “táctico” corre a echar una mano y tira con todas sus fuerzas del spi para subirlo a bordo.
Llevamos a uno de nuestros rivales casi dándonos con su proa en nuestra aleta de sotavento, pero no puede virar. El Otro ha aprovechado la confusión para virar y sale de la baliza amurado a estribor.
Ya está todo el spi dentro y las velas cazadas a tope. Todos a la banda!, venga vamos a navegar!. Todos menos el “proa” que ordena todos los cabos de la maniobra de spi, dejándola lista y clara para la próxima popa.
El que teníamos por la aleta de sotavento ya ha podido virar, por lo que nosotros hacemos lo propio para marcarlos a los dos.
Todos ya sentados en la otra banda. Hay un momento de silencio mientras recuperamos el aliento y nos da el viento en la cara. Tenemos tiempo para mirar alrededor y ver cómo va la regata, durante las maniobras apenas te da para mirar. Parece que vamos sextos.
Los de delante, si no pinchan, difícilmente los alcanzaremos. Nuestra pelea está con estos dos, pero si pinchamos nosotros, no sólo nos pasarán ellos, sino que el noveno y el décimo tampoco los tenemos muy lejos. El resto de la flota ya se ha alargado bastante. Nos queda esta ceñida y otra popa.
El “topo” baja a adujar el spi por si lo necesitamos en la popa, que va a ser que sí, mientras el “proa”, que se va comiendo todas las olas que salpican por barlovento, critica al “piano” por haber soltado la driza del spi demasiado rápido, a lo cual el “piano” se excusa diciendo que se le lió el tercer brazo con el cuarto ;-).
Nuestros dos rivales han vuelto a virar, y en cuanto cruzamos sus proas viramos nosotros también situándonos a barlovento de ellos para marcarlos. Ahora vamos los tres amurados a babor navegando otra vez hacia el lado derecho del campo de regatas que tan buen resultado nos dio en la primera ceñida.
En cambio, el noveno y el décimo optan por el lado izquierdo. No les queda otra que jugársela, porque sino vendrán detrás nuestra, y por velocidad difícilmente nos pasarán, está bastante igualada, al ser barcos similares.
Estamos ya llegando de nuevo a la baliza de barlovento, y esta ceñida ha sido bastante más cómoda. Nos hemos limitado a tener controlados a nuestros rivales más directos, marcándolos constantemente. A los otros dos, como era de prever, les ha ido peor por el lado izquierdo, y hemos aumentado la ventaja sobre ellos.
El viento ha vuelto a arreciar aquí arriba, llegando a los 28 nudos, y por tanto vamos pasados de vela, pero no compensa ni cambiar el génova ni mucho menos meter un rizo a la mayor, así que hemos dado más flexión al palo, retrasado un poquito el escotero del génova para aliviarlo y reducido el ángulo contra al viento, ciñendo a unos 25º.
La duda está en hacer la popa con el spi 0,75 de antes o izar el 1,5. Finalmente decidimos no arriesgar la vela y preparamos la maniobra con el de 1,5 oz.
Esta vez no traslucharemos en la baliza, simplemente arribaremos e izaremos cuando estemos sobre ella.
Hemos virado la baliza de barlovento cómodamente delante de nuestros dos compañeros, por lo que la maniobra salió ordenada y en cuanto se ha hinchado el spi hemos salido planeando en una ola pegando un estirón que nos ha separado un poco más aún de ellos.
La popa ha sido muy rápida y solamente hemos hecho una trasluchada, pero debido al viento y a que ha aumentado la ola, casi nos vamos de orzada al realizarla. Afortunadamente el “patrón” ha podido controlar el barco y nosotros el spi.
Los de delante se nos fueron un poco más, pero también nosotros nos hemos ido de los de atrás, así que en esta manga apenas hemos tenido presión y finalmente hemos cruzado la línea de llegada en sexta posición. Parece que este puesto está siendo nuestro sino.
Ha sonado el bocinazo de llegada, largamos braza y arriamos spi recogiéndolo fácilmente entre el pujamen de mayor y la botavara.
¡Muy bien chicos! , nos dice el patrón. Estamos contentos de la regata que hemos hecho y nos felicitamos unos a otros. Vamos a por esas cervecitas que nos esperan en el puerto.
Antes de enfriarnos, recogemos toda la maniobra y después de un rato llegamos al pantalán con todo doblado y estibado.
Sólo amarrar, colocar las defensas y rápido, aunque arrastrando los pies por el pantalán, hacia la carpa a sentarnos con esas birras y ese pitillito. Estamos un poco “reventaos” ;-). Menos mal que no hemos tenido ninguna protesta, sino luego habría que ir a la oficina de regata a defenderla ante el comité.
El armador está contento y parece que esta noche caerá una buena cena, lo cual está muy bien, pues no hemos probado bocado desde el desayuno.
Mañana será otro día y otra regata.
Espero que hayáis disfrutado de la regata.
Volvemos a trasluchar…
El “proa” vuelve corriendo a la ídem, el “palo” en su lugar, el “piano” en la entrada del tambucho y en las escotas y brazas estamos listos. Como en cada maniobra, y como parte de nuestra función, coordinamos la labor que cada uno tendrá que realizar, aunque ya lo sepan, mientras el “patrón” busca un hueco entre dos barcos que vienen ciñendo. Después del amarillo trasluchamos!
Esta vez casi se nos lía el spi, pues al cruzar por la popa de dicho barco, nos llegó el desvente de sus velas justo en plena trasluchada, pero tras un “estallido” del spi al hincharse, volvió a portar.
Allá vamos, a la caza de dos de los rivales que tenemos por proa, algo más a barlovento.
He de decir que así como en la ceñida se busca el barlovento, en la popa se busca el sotavento.
Los dos rivales a los que me he referido se van marcando mutuamente, y tras haber trasluchado el primero de ellos, inmediatamente detrás ha trasluchado el otro. Ahora ellos navegan amurados a babor, mientras nosotros nos acercamos por detrás, más a sotavento, amurados a estribor.
En cuanto crucen nuestra proa y se coloquen a nuestro sotavento, les tralucharemos encima para intentar desventarlos. Así que volvemos a preparar la maniobra. ¡Atentos!, ¡Vamos! Ya están ahí, ¡trasluchamos!
Nos hemos colocado justo en la dirección en que reciben el viento, y tan pronto como hemos completado la trasluchada, se han dado cuenta de nuestras intenciones, por lo tanto rápidamente han vuelto a trasluchar para escapar de nuestro desvente. Lo bueno es que el que está delante le ha metido una orzada al otro para que no le pase por barlovento, justo antes de haber completado su maniobra, así que casi se abordan. Je,je!, que se peleen entre ellos. Nosotros seguimos así, amurados a babor. La baliza de sotavento ya no está lejos, así que nuestra táctica será seguir así hasta que con la próxima trasluchada nos dé rumbo a la baliza, de forma que lleguemos a ella amurados a estribor y por tanto con preferencia de paso respecto a ellos.

¡Qué sed! , tenemos la boca seca, que circule la botella de agua por favor!
No sé para qué nos ponemos la ropa de aguas, al final acabamos chorreando igual, aunque sea por el sudor…
Parece que el viento ha bajado a unos 20 nudos. El “táctico” y el “patrón” discuten si para la próxima ceñida en vez de volver a izar el génova IV, lo cambiamos por el III. Pero hay que decidirlo rápido, ya no nos queda demasiado hasta la baliza. Venga, sí! ¡fuera el IV y subir el III!.
El “proa” y el “palo” se afanan en pasarle la vela que está en cubierta al “topo”, y este a su vez subirá el saco del génova III para que lo estiben en la cubierta de proa.
El “táctico” avisa que ya debemos trasluchar hacia la baliza. Muy bien, vamos a trasluchar ya!
Completamos la trasluchada y el “proa” prepara el génova para izarlo.
Vamos hacia la baliza de sotavento en convergencia con los otros dos rivales que vienen amurados a babor, muy juntitos y parece que llegaremos los tres en un pañuelo. Para poder aprovechar la ventaja de nuestra preferencia, la maniobra tiene que salirnos clavada, así que vamos a coordinar los pasos a seguir.
Primero izaremos el génova, como vamos casi en popa cerrada, quitaremos el tangón y lo estibaremos en cubierta. Justo cuando vayamos a trasluchar para virar la baliza, empezaremos a arriar el spi por barlovento, a la vez que trasluchamos, y mientras cazamos mayor y génova a tope para ceñir, se termina de meter el spi dentro, ya por sotavento. ¡ Lo tenemos todos claro?! ¡Tiene que salir de libro!
Ya estamos a cinco esloras de la baliza, tensamos driza de mayor, pajarín y le metemos caña al backestay. Génova arriba!, fuera tangón!, mantener el spi portando!,… venga, abajo spi!!! ¡TRASLUCHANDO!
El “táctico” le grita a los otros barcos, ¡ESTRIBOR!, ¡AGUA, POSICIÓN INTERIOR!. Nos dejan espacio, pero sólo el justo.
El “patrón” nos grita, ¡ CAZANDO MAYOR!, ¡GÉNOVA! VENGA!,VENGA!
Parece que al “piano” le han salido cuatro brazos, en la escota de génova estamos echando el higadillo, la escota de mayor tampoco da abasto, mientras el “proa” y el “palo” están quedando sepultados por el spi.



El que teníamos por la aleta de sotavento ya ha podido virar, por lo que nosotros hacemos lo propio para marcarlos a los dos.
Todos ya sentados en la otra banda. Hay un momento de silencio mientras recuperamos el aliento y nos da el viento en la cara. Tenemos tiempo para mirar alrededor y ver cómo va la regata, durante las maniobras apenas te da para mirar. Parece que vamos sextos.

El “topo” baja a adujar el spi por si lo necesitamos en la popa, que va a ser que sí, mientras el “proa”, que se va comiendo todas las olas que salpican por barlovento, critica al “piano” por haber soltado la driza del spi demasiado rápido, a lo cual el “piano” se excusa diciendo que se le lió el tercer brazo con el cuarto ;-).
Nuestros dos rivales han vuelto a virar, y en cuanto cruzamos sus proas viramos nosotros también situándonos a barlovento de ellos para marcarlos. Ahora vamos los tres amurados a babor navegando otra vez hacia el lado derecho del campo de regatas que tan buen resultado nos dio en la primera ceñida.
En cambio, el noveno y el décimo optan por el lado izquierdo. No les queda otra que jugársela, porque sino vendrán detrás nuestra, y por velocidad difícilmente nos pasarán, está bastante igualada, al ser barcos similares.
Estamos ya llegando de nuevo a la baliza de barlovento, y esta ceñida ha sido bastante más cómoda. Nos hemos limitado a tener controlados a nuestros rivales más directos, marcándolos constantemente. A los otros dos, como era de prever, les ha ido peor por el lado izquierdo, y hemos aumentado la ventaja sobre ellos.
El viento ha vuelto a arreciar aquí arriba, llegando a los 28 nudos, y por tanto vamos pasados de vela, pero no compensa ni cambiar el génova ni mucho menos meter un rizo a la mayor, así que hemos dado más flexión al palo, retrasado un poquito el escotero del génova para aliviarlo y reducido el ángulo contra al viento, ciñendo a unos 25º.
La duda está en hacer la popa con el spi 0,75 de antes o izar el 1,5. Finalmente decidimos no arriesgar la vela y preparamos la maniobra con el de 1,5 oz.
Esta vez no traslucharemos en la baliza, simplemente arribaremos e izaremos cuando estemos sobre ella.



Los de delante se nos fueron un poco más, pero también nosotros nos hemos ido de los de atrás, así que en esta manga apenas hemos tenido presión y finalmente hemos cruzado la línea de llegada en sexta posición. Parece que este puesto está siendo nuestro sino.
Ha sonado el bocinazo de llegada, largamos braza y arriamos spi recogiéndolo fácilmente entre el pujamen de mayor y la botavara.
¡Muy bien chicos! , nos dice el patrón. Estamos contentos de la regata que hemos hecho y nos felicitamos unos a otros. Vamos a por esas cervecitas que nos esperan en el puerto.
Antes de enfriarnos, recogemos toda la maniobra y después de un rato llegamos al pantalán con todo doblado y estibado.

El armador está contento y parece que esta noche caerá una buena cena, lo cual está muy bien, pues no hemos probado bocado desde el desayuno.
Mañana será otro día y otra regata.
Espero que hayáis disfrutado de la regata.
martes, 1 de diciembre de 2009
UN DÍA EN LAS CARRERAS...(Parte 1ª)
SENSACIONES DE UN DIA DE REGATA
En unos días que ando más liado, echo mano de un antiguo relato que algunos ya conocerán. Para los apasionados de las regatas.
Se me ha ocurrido intentar describir las sensaciones a bordo de un barco de “regata”, en un supuesto ficticio de una regata virtual, pero sacado de un montón de momentos reales vividos.
Creo que no será fácil, pero si en algún momento se llegase a transmitir una pequeñísima parte de esas sensaciones como si estuviésemos a bordo, sería todo un logro.
Para ello primero vamos a intentar ponernos en situación, elegir qué tipo de regata, qué condiciones nos encontraremos y en qué tipo de barco vamos a navegar.
Para el tipo de regata vamos a elegir una en la que sintamos que nos jugamos algo pero que sea corta, para no alargarnos demasiado. Por ejemplo, un Barlovento-Sotavento de una de las pruebas de un Campeonato del mundo IMS 600 (por qué vamos a conformarnos con menos?), con unos 25 barcos en el campo de regatas.
Respecto al barco, elegiremos un modelo que no sea demasiado extremo, reconocible y de una eslora media, como puede ser un First 40.7 (para poder participar en dicho campeonato).
El día se presenta con un viento de unos 25 nudos. Para que sea suficientemente emocionante y que la “caguemos bien cagada” si hacemos algo mal.
La tripulación la formamos 8, ya que cumple con el máximo de peso estipulado en el Rating y el día es ventoso. Por supuesto hemos navegado muchas veces juntos antes y hemos entrenado para la ocasión, así que cada uno tiene su puesto y sabe lo que tiene que hacer.
Es el segundo día del campeonato y en la prueba celebrada ayer hemos hecho un honroso sexto puesto, que dado el nivel de barcos punteros existente está más que bien para nuestro ya algo desactualizado barco. No obstante, como la moral está alta, aspiramos a que este haya sido nuestro peor resultado y que lo podamos descartar.
Hemos llegado temprano al club y ya hay ambientorro, un montón de gente de aquí para allá con sus bermuditas, polos multicolor con algún logo del esponsor y náuticos.
Vaya!, nos ha tocado, por insaculación (sorteo), pesarnos. En fila hacia la báscula con chanclas, bañador y camiseta. Curioso, uno de otro barco se pesa metiendo barriga ;-), y uno del nuestro se apoya en la báscula a las escondidas mientras habla distendido con el encargado del comité para disimular, 79Kg., vale. El tío pasa del metro ochenta y está fuertote, pero parece que ha colado¡?!.
El armador no nos había dejado tomar nada antes por si nos pesaban, así que toca desayuno en la carpa instalada por la organización, intercambio de bromas con los amigos y cada uno a lo suyo, unos a preparar el barco y otros a correr de aquí para allá como los demás.
Al cabo de un rato el ambientorro ya está por los pantalanes y sobre los barcos. Se empieza a palpar una cierta tensión en el ambiente.
Quitamos la funda a la mayor, colocamos la maniobra de spi, desembarcamos al pantalán algunas velas de poco viento y embarcamos otras de más viento.
El navegante-táctico llega y se sienta en la bañera a leer las instrucciones del día.
Algunos barcos ya empiezan a hacerse a la mar. Ha llegado el armador, sube a bordo, hace inspección y saca la bolsa de no sé quien. Qué hace esto aquí?, lo que llevéis puesto y lo demás se queda.
Encendemos motor, quitamos defensas y amarras y las dejamos también en el pantalán.
Allá vamos en procesión hacia el campo de regatas. A bordo se hacen corrillos, “el proa”, “el palo” y “el topo” conspiran delante, en bañera, mientras dos nos fumamos un pitillo, conversan el navegante-táctico, el armador y el patrón sobre cuales son los rivales a marcar.
Antes vamos a enumerar a la tripulación en sentido proa-popa según función y puesto: Además de los ya nombrados “proa”, “palo” y “topo”, en bañera estamos el “trimmer de spi”, el “trimmer de génova”, el “armador-trimmer de mayor”, el “táctico-navegante” y por último el “patrón-skipper”.
Como veréis en este mundillo se emplean muchos anglicismos, además de la jerga propia del barco. Sólo comentar que el trimmer es el que maneja las escotas de una vela y skipper es el timonel. Nosotros hemos elegido el puesto de “trimmer de génova” además de coordinadores de maniobra. Todos apoyamos en cada maniobra además de nuestra función, salvo el “patrón” y quizá el “táctico”.
Ya hemos llegado a la zona del campo de regatas, nos aproamos en las proximidades del barco del jurado para izar la mayor. La tensión presalida empieza a aumentar.
Mientras una neumática del comité de regata coloca la baliza de barlovento, los barcos de la flota nos cruzamos en la zona de presalida navegando sólo con la mayor, mientras a bordo decidimos qué génova elegimos. Hay 25 nudos de viento, poco racheado y ola corta, así que se determina subir el génova IV. El “topo” baja a buscarlo y lo lleva, ayudado por el “palo”, con su funda hasta la proa para que el “proa” lo prepare.
En el barco del jurado ya se ha izado la bandera roja (que indica que las balizas se dejarán por babor) y en el panel indican la demora a la que está la baliza de barlovento.
Faltan diez minutos para que den la señal de “Atención” (o sea 20 min. para la salida). Izamos el génova y nos dirigimos hacia la línea de salida para recorrerla, ver qué rumbo hacemos por una banda y la otra, de forma que entre el “táctico” y el “patrón” determinarán cual será el lado de la línea que está más favorecido y determinar la táctica a seguir en la salida.
Como hace viento, el cruce constante con los otros barcos, con velas a medio flamear, produce oleaje y ruido, lo cual hace que la tensión siga subiendo. El “proa” está situado en el balcón, por delante del génova para indicar al “patrón” los posibles barcos que vengan de frente o por detrás de la vela.
Trasluchamos y viramos varias veces por la zona de presalida, mientras en el jurado han dado la señal de “Atención” izando la correspondiente bandera (el numeral 1), además del bocinazo y del aviso por el canal 6. Faltan 10 minutos para la salida. El “proa”, el “táctico” y el “patrón” han cogido el tiempo con sus cronómetros.
Volvemos a trasluchar y nos apartamos un poco del mogollón hacia sotavento y por la banda del jurado. Intentamos buscar por dónde andan los rivales que más nos interesa marcar, para ver si muestran el lado de la línea por el que han elegido salir y no alejarnos demasiado de ellos.
El “patrón” decide ponerse a ceñir y ensayar una salida por el lado del jurado, vamos amurados a estribor pero aún así hay que tener cuidado con los otros barcos. Somos 25 barcos dando vueltas en una zona muy pequeña y con viento. Cuando estamos casi a la altura del barco del jurado suena el segundo bocinazo, izando la segunda bandera (la P) de “Preparación”, faltan 5 min. para la salida. Se comprueban los cronómetros. Cruzamos la línea de salida, seguimos navegando unos 200 m. y viramos y arribamos para volver rodeando al barco del jurado por fuera de la línea imaginaria de salida hasta una zona bastante a sotavento de la línea y algo más arriba del lado donde está fondeado el barco del jurado. Trasluchamos y nos quedamos acuartelados, con la mayor en banda y el barco medio parado.
Aprovecho para encenderme el último pitillo, pues la adrenalina ya está alta. Tenemos localizados a los rivales que nos interesan y la táctica de salida será buscar un hueco hacia la mitad de la línea, defenderlo, correr un poco, sin nos dejan, hacia la baliza de sotavento y salir cerca de ella con la máxima velocidad, pues parece que está algo favorecida. En cuanto podamos viraremos intentando cruzar la proa de los que vengan más a barlovento, ya que más adelante parece que el lado bueno del campo de regatas será el derecho.
El “patrón” manda desacuartelar el génova y dejarlo flameando, mientras se caza un poco de mayor. Faltan unos dos minutos, y con este viento el barco acelera enseguida. Hemos encontrado un hueco por donde queremos y nos dirigimos hacia él para defenderlo. Cazamos un poco el génova y más la mayor. El “proa” le grita a otro barco que intenta cerrarnos desde barlovento, casi nos aborda!. En general los gritos van increscendo y la adrenalina también. Estamos todos ya muy juntos, velas flameando y gritos crean un buen barullo. Suena la señal del último minuto (se arría la bandera P) (en este momento los que estén fuera de línea serán penalizados). Arribamos un poquito, pues hemos conseguido hacer hueco por sotavento, y velas portando al máximo para conseguir máxima velocidad.
Los que no estén haciendo nada a sentarse en la banda lo más afuera posible!. Nosotros permanecemos en el winche de sotavento para ir trimando el génova hasta que salgamos. 30 segundos. El “proa” desde la proa hace indicaciones al “patrón” con el brazo en alto informando de las esloras que nos faltan hasta la línea y si se puede orzar o no. 15 segundos. Parece que nos vamos a pasar, ¡arriba un poco!. Larga mayor!, vuélvela a cazar!
7 segundos, el “proa” indica una eslora y que podemos orzar a tope, seguimos cazando génova mientras cruje su escota, el “táctico” hace la cuenta atrás en alto, 5, 4, 3, … ¡todo cazado a tope y todos a la banda! grita el “patrón”, 1, ¡SALIDA!
Suena la señal del jurado mientras arría el numeral 1. Estamos en regata!!!. (¡Qué subidón de adrenalina!)
Nos ha costado trepar hasta la banda con la escora, nos encajamos en nuestro hueco, sacamos el torso entre los guardamancebos y el culo lo más afuera posible, sobre la regala, con las piernas colgando por el costado. Jadeamos.
Creemos que hemos salido bien, de todas formas se ha oído una segunda señal corta después de la de salida y vemos izada la bandera que indica que hay barcos identificados fuera de línea. Por el altavoz de la radio desde la bañera se escuchan los números de vela de los que han pillado, e inmediatamente se ven arribar o virar a cuatro barcos para volver a retomar la salida. Bien!, seguimos adelante.
Tenemos un barco a una eslora por sotavento y otro pegadito por la aleta de barlovento, al que vamos fastidiando mandándole viento “sucio” desde nuestras velas, lo cual hace que no pueda ceñir tanto como nosotros, pero los barcos que tiene a barlovento tampoco le permiten virar, mientras nosotros vamos libres de velas recibiendo viento “limpio”. Esa es la diferencia de estar 3 ó 4 metros más atrás en una salida con 25 barcos.
En seguida cae a nuestra popa. Eso nos abre un pequeño hueco para poder virar y el “táctico” calcula si nos da para cruzarle la proa al siguiente que viene por barlovento. Parece que sí. El “patrón” grita ¡preparados para virar!, saltamos todos de la banda, dos vamos hacia las escotas y el resto cambiará directamente de banda pasando por encima de la cabina. ¡Viramos!
Nosotros nos encargamos de largar la escota de sotavento, mientras el otro recupera rápidamente la de barlovento e inmediatamente le ayudamos con la manivela de winche, dándole vueltas con toda nuestra alma. En cuanto el génova está dentro, el otro se sube a la banda y nosotros nos encargamos del trimado final. Rápidamente también subimos a la banda.
La próxima virada lo haremos al revés, para igualar el desgaste. Ahora si que jadeamos!
Al parecer dos de nuestros contrincantes más directos también han podido virar y han elegido el lado derecho del campo, como nosotros. A ver cómo nos va en el próximo cruce con los que teníamos al lado.
Hemos cruzado la proa del barco que teníamos más a barlovento, aunque él a forzado al máximo el ángulo contra el viento intentando darnos, hemos pasado limpios, pero ha ido de un par de metros.
Con el siguiente ya no está tan claro, y él viene amurado a estribor. Entre el “patrón” y el “táctico” discuten qué nos interesa más, si virarle o arribar un poco y pasarle por popa. Como hemos apostado por el lado derecho del campo, optamos por lo segundo. Salto de la banda hasta la escota de génova para amollarla, al igual que la mayor. Peinamos la popa del otro y volvemos a cazar a tope para orzar.
Ya no subas a la banda, dice el patrón. Con el siguiente tampoco pasamos, así que vamos a virarle en la proa, un poco a sotavento de él. ¡Preparados! , ahora salta el otro trimmer hasta la bañera y será él quien largue la escota de sota y le dé a la manivela después. ¡Viramos!
Hemos virado un poco por delante de su amura de sotavento y la maniobra ha salido perfecta, así que apenas hemos perdido velocidad y nos hemos quedado en lo que se llama “posición segura a sotavento”. Al igual que sucedió en la salida, el rebote de viento “sucio” de nuestras velas le han obligado a virar.
Ahora vamos libres de velas y de nuevo amurados a estribor, así que el problema lo tienen los que vayan subiendo amurados a babor.
Parece que no vamos mal situados, ya veremos en el cruce con los que han elegido el lado izquierdo.
Aunque aún no nos da el rumbo para virar la baliza de barlovento, parece que será suficiente con uno o dos repiquetes más. Por ahora este es el bordo que más nos aproxima, y además aquí el viento ha rolado unos tres grados a nuestro favor. Perfecto!
Ahora ya han desaparecido los nervios de la salida, y han sido sustituidos por la emoción de la competición, y como este bordo parece que será un poco más largo va el segundo pitillo.
Algunos barcos empiezan a subir desde sotavento y parece que hemos acertado al elegir este lado. Sólo llevamos a tres algo más adelante, un poco a barlovento y a tres o cuatro más a sotavento pero suficientemente adelante.
Uno de estos, el más cercano, ha virado para hacer un repiquete y ha vuelto a virar en nuestra amura de sotavento, cogiendo la posición segura a sotavento, lo mismo que le hicimos nosotros al anterior. Así que nos vamos de ahí. ¡Preparados! ¡Viramos!
Esta vez prolongamos el bordo hasta que consideramos que nos da a baliza. El “táctico” avisa, nos estamos pasando!. ¡Preparados!, ¡Volvemos a virar!
Al completar la virada, efectivamente parece que vamos directos a la baliza, y aunque hay que contar con el abatimiento, cuanto más arriba estamos el viento sigue rolando un poco a nuestro favor, hasta un par de grados más. Debido a eso, y a que vamos amurados a estribor, el “patrón” manda al “topo” a por el spi de popas 0,75 (Runner 2), y al “proa” que vaya preparando la maniobra, pero sin izar aún el tangón, por si llegando a la baliza se establece algún “compromiso” y nos hacen virar.
Estamos ya a cinco esloras de la baliza de barlo, y viene subiendo uno por sotavento que al virar parece que establecerá compromiso de paso. Pero como hemos ido orzando un poquito de más, tendrá agua suficiente para pasar entre nosotros y la baliza, así que izamos tangón y tenemos todo preparado para arribar e izar spi, pero por ahora todos quietos en la banda.
En cuanto doblemos la baliza, icemos el spi y arriemos el génova traslucharemos, para volver por este lado del campo, que parece que hay un poco más de viento.
Muy bien, venga! A la maniobra. Arriba spi!, largando mayor! Abrir braza! y fuera el génova!
La maniobra ha salido muy bien y hemos virado en octava posición.
¡Vamos a trasluchar! , el “proa” y el “piano” están sudando tinta, el resto les vamos a la zaga.
Perfecto! Vamos a ver que tal se nos da ahora este lado, aunque hay que marcar a los rivales. Lo malo es que ahora nos vamos cruzando con muchos barcos que viene ciñendo amurados a estribor y hay que maniobrarles, y como dos de nuestros rivales directos se van por el otro lado, volvemos a trasluchar.
Bufff!, quién dijo que este era un deporte de señoritos?
Ya que es una regata virtual y se está alargando demasiado, vamos a dejarlo aquí por ahora para descansar un poco ;-)
En unos días que ando más liado, echo mano de un antiguo relato que algunos ya conocerán. Para los apasionados de las regatas.
Se me ha ocurrido intentar describir las sensaciones a bordo de un barco de “regata”, en un supuesto ficticio de una regata virtual, pero sacado de un montón de momentos reales vividos.
Creo que no será fácil, pero si en algún momento se llegase a transmitir una pequeñísima parte de esas sensaciones como si estuviésemos a bordo, sería todo un logro.
Para ello primero vamos a intentar ponernos en situación, elegir qué tipo de regata, qué condiciones nos encontraremos y en qué tipo de barco vamos a navegar.
Para el tipo de regata vamos a elegir una en la que sintamos que nos jugamos algo pero que sea corta, para no alargarnos demasiado. Por ejemplo, un Barlovento-Sotavento de una de las pruebas de un Campeonato del mundo IMS 600 (por qué vamos a conformarnos con menos?), con unos 25 barcos en el campo de regatas.


La tripulación la formamos 8, ya que cumple con el máximo de peso estipulado en el Rating y el día es ventoso. Por supuesto hemos navegado muchas veces juntos antes y hemos entrenado para la ocasión, así que cada uno tiene su puesto y sabe lo que tiene que hacer.
Es el segundo día del campeonato y en la prueba celebrada ayer hemos hecho un honroso sexto puesto, que dado el nivel de barcos punteros existente está más que bien para nuestro ya algo desactualizado barco. No obstante, como la moral está alta, aspiramos a que este haya sido nuestro peor resultado y que lo podamos descartar.
Hemos llegado temprano al club y ya hay ambientorro, un montón de gente de aquí para allá con sus bermuditas, polos multicolor con algún logo del esponsor y náuticos.
Vaya!, nos ha tocado, por insaculación (sorteo), pesarnos. En fila hacia la báscula con chanclas, bañador y camiseta. Curioso, uno de otro barco se pesa metiendo barriga ;-), y uno del nuestro se apoya en la báscula a las escondidas mientras habla distendido con el encargado del comité para disimular, 79Kg., vale. El tío pasa del metro ochenta y está fuertote, pero parece que ha colado¡?!.
El armador no nos había dejado tomar nada antes por si nos pesaban, así que toca desayuno en la carpa instalada por la organización, intercambio de bromas con los amigos y cada uno a lo suyo, unos a preparar el barco y otros a correr de aquí para allá como los demás.
Al cabo de un rato el ambientorro ya está por los pantalanes y sobre los barcos. Se empieza a palpar una cierta tensión en el ambiente.
Quitamos la funda a la mayor, colocamos la maniobra de spi, desembarcamos al pantalán algunas velas de poco viento y embarcamos otras de más viento.
El navegante-táctico llega y se sienta en la bañera a leer las instrucciones del día.
Algunos barcos ya empiezan a hacerse a la mar. Ha llegado el armador, sube a bordo, hace inspección y saca la bolsa de no sé quien. Qué hace esto aquí?, lo que llevéis puesto y lo demás se queda.
Encendemos motor, quitamos defensas y amarras y las dejamos también en el pantalán.
Allá vamos en procesión hacia el campo de regatas. A bordo se hacen corrillos, “el proa”, “el palo” y “el topo” conspiran delante, en bañera, mientras dos nos fumamos un pitillo, conversan el navegante-táctico, el armador y el patrón sobre cuales son los rivales a marcar.
Antes vamos a enumerar a la tripulación en sentido proa-popa según función y puesto: Además de los ya nombrados “proa”, “palo” y “topo”, en bañera estamos el “trimmer de spi”, el “trimmer de génova”, el “armador-trimmer de mayor”, el “táctico-navegante” y por último el “patrón-skipper”.
Como veréis en este mundillo se emplean muchos anglicismos, además de la jerga propia del barco. Sólo comentar que el trimmer es el que maneja las escotas de una vela y skipper es el timonel. Nosotros hemos elegido el puesto de “trimmer de génova” además de coordinadores de maniobra. Todos apoyamos en cada maniobra además de nuestra función, salvo el “patrón” y quizá el “táctico”.
Ya hemos llegado a la zona del campo de regatas, nos aproamos en las proximidades del barco del jurado para izar la mayor. La tensión presalida empieza a aumentar.
Mientras una neumática del comité de regata coloca la baliza de barlovento, los barcos de la flota nos cruzamos en la zona de presalida navegando sólo con la mayor, mientras a bordo decidimos qué génova elegimos. Hay 25 nudos de viento, poco racheado y ola corta, así que se determina subir el génova IV. El “topo” baja a buscarlo y lo lleva, ayudado por el “palo”, con su funda hasta la proa para que el “proa” lo prepare.
En el barco del jurado ya se ha izado la bandera roja (que indica que las balizas se dejarán por babor) y en el panel indican la demora a la que está la baliza de barlovento.
Faltan diez minutos para que den la señal de “Atención” (o sea 20 min. para la salida). Izamos el génova y nos dirigimos hacia la línea de salida para recorrerla, ver qué rumbo hacemos por una banda y la otra, de forma que entre el “táctico” y el “patrón” determinarán cual será el lado de la línea que está más favorecido y determinar la táctica a seguir en la salida.


Volvemos a trasluchar y nos apartamos un poco del mogollón hacia sotavento y por la banda del jurado. Intentamos buscar por dónde andan los rivales que más nos interesa marcar, para ver si muestran el lado de la línea por el que han elegido salir y no alejarnos demasiado de ellos.
El “patrón” decide ponerse a ceñir y ensayar una salida por el lado del jurado, vamos amurados a estribor pero aún así hay que tener cuidado con los otros barcos. Somos 25 barcos dando vueltas en una zona muy pequeña y con viento. Cuando estamos casi a la altura del barco del jurado suena el segundo bocinazo, izando la segunda bandera (la P) de “Preparación”, faltan 5 min. para la salida. Se comprueban los cronómetros. Cruzamos la línea de salida, seguimos navegando unos 200 m. y viramos y arribamos para volver rodeando al barco del jurado por fuera de la línea imaginaria de salida hasta una zona bastante a sotavento de la línea y algo más arriba del lado donde está fondeado el barco del jurado. Trasluchamos y nos quedamos acuartelados, con la mayor en banda y el barco medio parado.
Aprovecho para encenderme el último pitillo, pues la adrenalina ya está alta. Tenemos localizados a los rivales que nos interesan y la táctica de salida será buscar un hueco hacia la mitad de la línea, defenderlo, correr un poco, sin nos dejan, hacia la baliza de sotavento y salir cerca de ella con la máxima velocidad, pues parece que está algo favorecida. En cuanto podamos viraremos intentando cruzar la proa de los que vengan más a barlovento, ya que más adelante parece que el lado bueno del campo de regatas será el derecho.
El “patrón” manda desacuartelar el génova y dejarlo flameando, mientras se caza un poco de mayor. Faltan unos dos minutos, y con este viento el barco acelera enseguida. Hemos encontrado un hueco por donde queremos y nos dirigimos hacia él para defenderlo. Cazamos un poco el génova y más la mayor. El “proa” le grita a otro barco que intenta cerrarnos desde barlovento, casi nos aborda!. En general los gritos van increscendo y la adrenalina también. Estamos todos ya muy juntos, velas flameando y gritos crean un buen barullo. Suena la señal del último minuto (se arría la bandera P) (en este momento los que estén fuera de línea serán penalizados). Arribamos un poquito, pues hemos conseguido hacer hueco por sotavento, y velas portando al máximo para conseguir máxima velocidad.



Nos ha costado trepar hasta la banda con la escora, nos encajamos en nuestro hueco, sacamos el torso entre los guardamancebos y el culo lo más afuera posible, sobre la regala, con las piernas colgando por el costado. Jadeamos.

Tenemos un barco a una eslora por sotavento y otro pegadito por la aleta de barlovento, al que vamos fastidiando mandándole viento “sucio” desde nuestras velas, lo cual hace que no pueda ceñir tanto como nosotros, pero los barcos que tiene a barlovento tampoco le permiten virar, mientras nosotros vamos libres de velas recibiendo viento “limpio”. Esa es la diferencia de estar 3 ó 4 metros más atrás en una salida con 25 barcos.
En seguida cae a nuestra popa. Eso nos abre un pequeño hueco para poder virar y el “táctico” calcula si nos da para cruzarle la proa al siguiente que viene por barlovento. Parece que sí. El “patrón” grita ¡preparados para virar!, saltamos todos de la banda, dos vamos hacia las escotas y el resto cambiará directamente de banda pasando por encima de la cabina. ¡Viramos!
Nosotros nos encargamos de largar la escota de sotavento, mientras el otro recupera rápidamente la de barlovento e inmediatamente le ayudamos con la manivela de winche, dándole vueltas con toda nuestra alma. En cuanto el génova está dentro, el otro se sube a la banda y nosotros nos encargamos del trimado final. Rápidamente también subimos a la banda.
La próxima virada lo haremos al revés, para igualar el desgaste. Ahora si que jadeamos!
Al parecer dos de nuestros contrincantes más directos también han podido virar y han elegido el lado derecho del campo, como nosotros. A ver cómo nos va en el próximo cruce con los que teníamos al lado.
Hemos cruzado la proa del barco que teníamos más a barlovento, aunque él a forzado al máximo el ángulo contra el viento intentando darnos, hemos pasado limpios, pero ha ido de un par de metros.


Hemos virado un poco por delante de su amura de sotavento y la maniobra ha salido perfecta, así que apenas hemos perdido velocidad y nos hemos quedado en lo que se llama “posición segura a sotavento”. Al igual que sucedió en la salida, el rebote de viento “sucio” de nuestras velas le han obligado a virar.

Parece que no vamos mal situados, ya veremos en el cruce con los que han elegido el lado izquierdo.
Aunque aún no nos da el rumbo para virar la baliza de barlovento, parece que será suficiente con uno o dos repiquetes más. Por ahora este es el bordo que más nos aproxima, y además aquí el viento ha rolado unos tres grados a nuestro favor. Perfecto!
Ahora ya han desaparecido los nervios de la salida, y han sido sustituidos por la emoción de la competición, y como este bordo parece que será un poco más largo va el segundo pitillo.
Algunos barcos empiezan a subir desde sotavento y parece que hemos acertado al elegir este lado. Sólo llevamos a tres algo más adelante, un poco a barlovento y a tres o cuatro más a sotavento pero suficientemente adelante.
Uno de estos, el más cercano, ha virado para hacer un repiquete y ha vuelto a virar en nuestra amura de sotavento, cogiendo la posición segura a sotavento, lo mismo que le hicimos nosotros al anterior. Así que nos vamos de ahí. ¡Preparados! ¡Viramos!
Esta vez prolongamos el bordo hasta que consideramos que nos da a baliza. El “táctico” avisa, nos estamos pasando!. ¡Preparados!, ¡Volvemos a virar!
Al completar la virada, efectivamente parece que vamos directos a la baliza, y aunque hay que contar con el abatimiento, cuanto más arriba estamos el viento sigue rolando un poco a nuestro favor, hasta un par de grados más. Debido a eso, y a que vamos amurados a estribor, el “patrón” manda al “topo” a por el spi de popas 0,75 (Runner 2), y al “proa” que vaya preparando la maniobra, pero sin izar aún el tangón, por si llegando a la baliza se establece algún “compromiso” y nos hacen virar.
Estamos ya a cinco esloras de la baliza de barlo, y viene subiendo uno por sotavento que al virar parece que establecerá compromiso de paso. Pero como hemos ido orzando un poquito de más, tendrá agua suficiente para pasar entre nosotros y la baliza, así que izamos tangón y tenemos todo preparado para arribar e izar spi, pero por ahora todos quietos en la banda.
En cuanto doblemos la baliza, icemos el spi y arriemos el génova traslucharemos, para volver por este lado del campo, que parece que hay un poco más de viento.
Muy bien, venga! A la maniobra. Arriba spi!, largando mayor! Abrir braza! y fuera el génova!


¡Vamos a trasluchar! , el “proa” y el “piano” están sudando tinta, el resto les vamos a la zaga.
Perfecto! Vamos a ver que tal se nos da ahora este lado, aunque hay que marcar a los rivales. Lo malo es que ahora nos vamos cruzando con muchos barcos que viene ciñendo amurados a estribor y hay que maniobrarles, y como dos de nuestros rivales directos se van por el otro lado, volvemos a trasluchar.

Ya que es una regata virtual y se está alargando demasiado, vamos a dejarlo aquí por ahora para descansar un poco ;-)
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