Hablando de cosas intranscendentes, los yankees se llevan la copa a casa al ganar en dos “regatas” la 33 edición de la copa del América.Por sus mismísimos, Bertarelli volvió a salir al timón del Alinghi. Se apreció cuando nada más entrar en la zona de presalida, los suizos fueron penalizados por hacerlo antes de tiempo. En fin, él verá, básicamente es su dinero y su prestigio. Lo lamento por los miembros de su tripulación a los que se les debían estar rizando las uñas de los pies con esta actuación. Algunos de ellos del prestigio de Brad Butterworth (NZL), Loïck Peyron (FRA) o el mismísimo Joan Vila (ESP).
A pesar de que el barco suizo salió tarde, supieron aprovechar un role de viento, virando y poniéndose por delante durante casi toda la ceñida.

Pocos metros antes de la baliza de barlovento el catamarán cruzaba la proa del trimarán, sin embargo fueron estos últimos los que doblaron la marca en cabeza y a partir de ahí no hicieron más que poner agua de por medio, poniendo de nuevo de manifiesto que el barco estadounidense era claramente más veloz.
Durante la regata los helvéticos izaron bandera de protesta, algo que tendrán que dilucidar en tierra, quizá contra el propio comité de regata, pero parece que la cosa ha estado clara.Bueno, a ver si tras este espectáculo, a ambos multimillonarios, Larry Ellison y Ernesto Bertarelli, se les da por invertir en viajes espaciales o algo así, para que volvamos a ver competiciones emocionantes en el agua.
Por fin se han enfrentado los dos artefactos en el agua, en lo que ha sido una desconcertante regata.
La primera cagada la cometió el propio Bertarelli, que entró en la presalida como un toro de lidia en la plaza. Fue de cabeza hacia el contrincante y calculó mal el tiempo que le lleva a su catamarán virar, quedándose atravesado delante del trimarán que venía amurado a estribor, con lo que de entrada le cayó una penalización. Penalización que teniendo en cuenta la poca maniobrabilidad de los multicascos podría suponer ya la pérdida de la regata.
La segunda cagada incomprensible correspondió al BMW Oracle, que se quedó clavado, fuera de la línea, a pocos segundos del bocinazo de salida. Aparentemente, al estar aproado, no tuvo velocidad para maniobrar y arribar hacia la línea, mientras el Alinghi sí lo hacía y salía destacado.
No tardó demasiado el trimarán, no sólo en neutralizar esa diferencia sino en sobrepasar a su contrincante. A partir de ahí, el americano arrió su vela de proa, manteniendo, sólo con su ala, una velocidad parecida a la del barco suizo, al menos durante un rato.
Después, el trimarán Oracle fue poco a poco aumentando su ventaja.
Se pudo apreciar también la mayor finura al timón por parte de Spithill, patrón del BMW Oracle, que mantuvo durante casi la totalidad de la regata a su trimarán apoyado en un solo patín, mientras que Bertarelli iba dejando constantemente que su patín de barlovento se apoyase en el agua.
Parece que el trimarán es claramente superior al catamarán, pero apostaría que en el próximo enfrentamiento veremos a otro patrón al timón del Alinghi, aunque todo apunta a que eso sólo supondrá una disminución en la ventaja que les saque el Oracle. Así que, si las condiciones lo permiten, el próximo domingo veremos como los americanos se llevan la copa de vuelta a casa, después de unos años fuera.
Y es que Eolo, por mucho dinero que haya en juego, no se deja sobornar.
Seguramente todo hubiese sido más sencillo y muchísimo más económico si el desafío y la defensa de esta 33 edición de la Copa del América se hubiera hecho con barcos de radio control...

El programa del día es muy completo con ánimo de aprender al máximo de nuestros ilustres invitados, con una charla-coloquio “Puesta a punto y velocidad” moderada por Carlos Martínez y “Táctica en regatas” moderado por José Mª Torcida visionando videos del día (salidas y maniobras), para acto seguido pasar una entretenida jornada en el mar.
Hoy se supone que pasará lo más fuerte del temporal que nos está azotando y mañana a primera hora zarparemos con el J80 Cadenote desde el puerto de Sada hasta La Coruña, con una previsión de vientos de fuerza 6-8 y olas de 5 a 7 m con mar gruesa, para ir amainando notablemente a lo largo del día. A ver cómo se presenta la cosa, porque se presume interesante este primer Clinic J80 de La Coruña.
De gastarse cantidades indecentes de dinero. De diseño, tecnología y marketing. De pruebas, roturas y más pruebas…
¿Qué mierda es esto entonces?
Ya en 1988 el banquero neocelandés Michael Fay se las dio de listo presentando un desafío, fuera de tiempo y proporción, con un gigante monocasco, el “Big Boat NZ1”, buscándole los tres pies al gato del “Deed of Gift”, a lo que un avispado Dennis Conner respondió con un catamarán con velas rígidas, un nuevo “Stars and Stripes”, con el que le dio sopas con honda, y ahí acabó todo.
Sólo sirvió para establecer nuevas bases y crear una nueva clase de barcos, los CA, que sustituirían a los viejos pero carismáticos 12 M fórmula internacional (Twelves).