Este sábado me he vuelto a dejar liar para ir a las regatas, y la verdad es que no me arrepiento. De vez en cuando está bien matar el gusanillo.

Ya lo he dicho otras veces, pero la clase J/80 me resulta divertida. Navegar contra barcos iguales, prácticamente con el mismo equipamiento hace que la cosa sea competida y que al mínimo error te pasen tres o cuatro barcos, lo mismo que un acierto te puede poner delante. Lo malo, para los no habituales en esta clase, es que la diferencia la marca el conocer muy bien el barco y la compenetración de la tripulación.
Invitado por los amigos Pachi y Luís, junto al tercer tripulante, Robert, un buen snipista que en esta ocasión fue el caña, salimos al mar para hacer tres bastones barlovento-sotavento, al principio con una suave brisa de 6 ó 7 nudos que pronto se entabló en 10 ó 12, así que muy bien.
Básicamente en ceñida nos defendimos bien, no tanto en las popas. Algo se nota, y es bastante habitual entre los patrones que navegan en snipe, el hecho de que esa clase no tiene gennaker ni spinnaker. Pero también se nota el que los tripulantes no habíamos navegado nunca juntos y que dos de nosotros conocíamos poco el barco.


Como me suele ocurrir, no recuerdo cómo quedamos (y eso que fue ayer), pero anduvimos oscilando entre la segunda y la quinta posición, aunque al final, como digo, no sé. Desde luego primeros no llegamos a ir y últimos tampoco, pero perdimos el liderato en la clasificación general del trofeo.
Creo que fue en la segunda salida cuando un barco, que daba la vuelta por fuera de línea (el segundo en la general del trofeo hasta ese momento) y amurado a babor, nos abordó por sotavento. Obviamente el golpe nos perjudicó, pero a pesar de todo salimos bastante airosos del inesperado encontronazo. Sin embargo la protesta fue desestimada por tardar dos minutos en desplegar la bandera de protesta y porque el contrarió alegó que no se enteró de que le protestábamos (normal, tampoco se enteró de que atravesarse amurado a babor a una flota que sale amurada a estribor es intrínsicamente peligroso, ni que al abordar sin preferencia al barco contra el que te juegas el trofeo supone que te cae una protesta como un pino).

Así que ya sabéis, si os veis en el caso, izar la bandera de protesta antes de deshacer el entuerto que supone un abordaje (lo primero es lo primero) y pegarle un grito al patrón del otro barco, avisando de que le protestáis, que se oiga en Japón (para que no quepa duda).