
Entre los días 6 y 14 del entrante mes de noviembre tendrá lugar, una vez más, la feria internacional del Salón Náutico de Barcelona, cumpliendo su 49ª edición.
La más importante feria náutica de nuestro país donde podremos encontrar desde un anzuelo hasta la más imponente embarcación, pasando por acastillajes, electrónica, libros, conferencias, presentaciones, chárters y todo lo imaginable relacionado con el mundo del mar.
Una vez más, como ya viene siendo tradición en los últimos años, el diseñador Mariscal se ha encargado del cartel de la feria.
Una feria que suele ser un termómetro de la situación socioeconómica, hará un esfuerzo por mostrarnos la luz al final del túnel que atravesamos actualmente.
Desde muy pequeño he tenido la suerte de poder asistir a este salón, aunque a decir verdad hace muchos años que no asisto (ahora me pilla más lejos). Pero era una cita que me entusiasmaba, podía pasarme horas recorriendo estand por estand hasta que no podía con las piernas, y aprendía, aprendía un montón. Estaba al tanto de todas las novedades, visitaba todos los barcos que podía, soñaba desde sus cubiertas, asistía a conferencias y presentaciones, me ensimismaba viendo videos increibles, en fin, me empapaba del gran ambiente náutico que me rodeaba.
Es muy posible que este año tampoco pueda asistir, pero a quien le guste este mundillo es una visita que recomiendo, aunque no se tenga intención de comprar nada.


Además no sé si algunos fletner o palas complementarias de los timones de viento aguantarían esas velocidades.
El navegante vasco Unai Basurko inició el pasado agosto, una expedición hacia Cabo Norte (Noruega), el punto más septentrional de Europa, con el objetivo de elaborar contenidos educativos sobre medio ambiente para alumnos de educación primaria. Basurko ha destacado el "giro de rumbo" que implica este viaje en su carrera, ya que, al no formar parte de una competición, primará "sobre todo la seguridad" de la tripulación, lo que no supondrá en su opinión que la expedición deje de ser atractiva.
El proyecto supone una buena forma de conseguir que le subvencionen sus sueños.