Una rotura que mete miedo, pero afortunadamente no fue a más.
Esperemos que puedan arreglarlo a tiempo y no tengan, como dicen, que ir hasta Brasil (final de la próxima etapa) en avión.
jueves 29 de enero de 2009
IMÁGENES DE LA RETIRADA DEL TELEFÓNICA NEGRO
LA DECISIÓN DE UN PATRÓN
El papel que representa el patrón en un barco se podría resumir en una palabra, RESPONSABILIDAD, aunque obviamente es mucho más, no cabe duda que el peso que conlleva la responsabilidad de la seguridad del barco y por tanto de la tripulación es lo primero.
En el caso de la regata Volvo hemos podido ver varios casos, especialmente durante esta cuarta etapa, donde ha tenido que prevalecer la seguridad sobre la competición, como por ejemplo en el caso de los dos patrones españoles. Tanto para Chuny Bermúdez de Castro, patrón del Delta Lloyd, como para Fernando Echábarri, patrón del Telefónica Negro, ha tenido que ser difícil tomar la decisión de dar la vuelta cuando estaban haciendo una buenísima regata, pero esas decisiones son las que mayormente definen a un buen patrón.

En el caso de Chuny ha sido una suspensión de la regata con una vía de agua, buscando refugio en Taïwan hasta que determinen el alcance de los daños sufridos a bordo y la posibilidad de solventarlos por ellos mismos, en cuyo caso volverían a la competición, lo mismo que le ha ocurrido al Ericsson 3.
Pero para Fernando la cosa fue más seria, debido a la gran grieta que presenta el barco que podría partirlo en dos, obligándoles a refugiarse en Filipinas .


Las reparaciones serán difíciles y el problema está ahora en si podrán tener el barco listo a tiempo, ya no para las regatas costeras de Qigndao, sino para la salida de la quinta etapa.
En el caso de la regata Volvo hemos podido ver varios casos, especialmente durante esta cuarta etapa, donde ha tenido que prevalecer la seguridad sobre la competición, como por ejemplo en el caso de los dos patrones españoles. Tanto para Chuny Bermúdez de Castro, patrón del Delta Lloyd, como para Fernando Echábarri, patrón del Telefónica Negro, ha tenido que ser difícil tomar la decisión de dar la vuelta cuando estaban haciendo una buenísima regata, pero esas decisiones son las que mayormente definen a un buen patrón.

En el caso de Chuny ha sido una suspensión de la regata con una vía de agua, buscando refugio en Taïwan hasta que determinen el alcance de los daños sufridos a bordo y la posibilidad de solventarlos por ellos mismos, en cuyo caso volverían a la competición, lo mismo que le ha ocurrido al Ericsson 3.

Pero para Fernando la cosa fue más seria, debido a la gran grieta que presenta el barco que podría partirlo en dos, obligándoles a refugiarse en Filipinas .


Las reparaciones serán difíciles y el problema está ahora en si podrán tener el barco listo a tiempo, ya no para las regatas costeras de Qigndao, sino para la salida de la quinta etapa.VICTORIA ESPAÑOLA
El lado bueno de esta cuarta etapa ha sido el triunfo, nuevamente, del Telefónica Azul que cruzó la línea de meta en Qingdao, enmedio de la niebla, esta mañana a las 07:00h UTC, en un final psicológicamente agotador por el poco viento y la presión del Puma y Ericsson 4, que le recortaron peligrosamente su cómoda ventaja, después del agotamiento que produjo entre las tripulaciones el pasado temporal.
Enhorabuena pues para los chicos de Bekking y Martínez ¡Buen Trabajo!
El lado bueno de esta cuarta etapa ha sido el triunfo, nuevamente, del Telefónica Azul que cruzó la línea de meta en Qingdao, enmedio de la niebla, esta mañana a las 07:00h UTC, en un final psicológicamente agotador por el poco viento y la presión del Puma y Ericsson 4, que le recortaron peligrosamente su cómoda ventaja, después del agotamiento que produjo entre las tripulaciones el pasado temporal.
Enhorabuena pues para los chicos de Bekking y Martínez ¡Buen Trabajo!
martes 27 de enero de 2009
FRANK HURLEY
James Francis "Frank" Hurley (1885-17 de enero de 1962) fue un fotógrafo australiano, camarógrafo y aventurero. Participó en numerosas expediciones a la Antártida y sirvió como oficial fotógrafo del ejército australiano durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.Entre los viajes de Hurley a la Antártida, acompañando a distintas expediciones, se incluye la expedición de Douglas Mawson en1911, a la Tierra Adelia. Pero, sobre todo participó en la Expedición Imperial Trans-Antártica junto a Ernest Shackleton, que comenzó en 1914 y se quedó aislada en los hielos árticos hasta agosto de 1916.
Mucha gente conoce la increíble peripecia de Shackelton a bordo del Endurance, gesta realmente memorable, pero quizá no tantos recuerdan que fue gracias a las fotografías y películas que hizo Frank Hurley y que logró rescatar de los restos del Endurance antes de que fuese engullido por el hielo, lo que hizo que llegase hasta hoy toda la documentación y testimonio gráfico de una increíble aventura, que más tarde recopiló Carolina Alexander en el apasionante libro “Atrapados en el hielo”, además de la película realizada gracias también a las imágenes tomadas por Hurley.
Nunca escatimó esfuerzos para tomar las mejores imágenes, ni aún cuando la situación fue desesperada.
"Hurley es un guerrero con su cámara; iría adonde fuera y haría lo que fuese para obtener una foto" (Carta de Greenstreet a su padre)

“De noche tomé una foto del barco asaltado por la presión del hielo. Necesité unos veinte focos, uno detrás de cada montículo, pues se requerían por lo menos diez focos para iluminar satisfactoriamente el propio barco. Casi cegado por los sucesivos destellos, me perdí entre los montículos, golpeándome los tobillos contra cantos de hielo y hundiendo los pies en charcos helados.” (Diario de Hurley)
“La noche de ayer, noche de tensión y angustia, comparable a la noche de la destrucción del barco… Aumentan el viento y las olas, tuvimos que desembarcar en un viejo témpano aislado y rezar para que permaneciera entero toda la noche. Sin dormir durante cuarenta y ocho horas, mojados y agotados, con una ventisca del NE… No hay tierra a la vista y rezamos para que se termine esta situación abrumadora…” (Diario de Hurley)
Cuando sintamos que no podemos más, por desesperada y desalentadora que sea la situación, tengamos presente dónde está el límite humano que marcaron hombres como estos."Nunca la bandera arriada, nunca la última empresa" (Sir Ernest Shackelton)
lunes 26 de enero de 2009
UN TEMPORAL SACUDE A LA FLOTA DE LA V.O.R.
Este pasado fin de semana un temporal ha afectado a la flota de la regata Volvo cuando se encontraban frente a las costas de Filipinas. Los vientos de entre 40 y 50 nudos castigaron a los participantes y las olas, de hasta 15m en el caso del Telefónica Azul, hicieron el resto.
El resultado fue que tres de ellos (Puma, Green Dragon y Delta Lloyd) buscaron refugio en la costa, fondeando para reparar los daños ocasionados, el Telefónica Negro tuvo que retirarse al romper el barco cuando se encontraban en segunda posición, mientras que los dos Ericsson intentaban seguir la estela de un Telefónica Azul que se marchaba, metiendo millas de por medio, en cabeza de la regata, en una etapa de marcado color español, no sólo por las posiciones, sino por que nunca antes hubo tantos tripulantes de esta nacionalidad.
Y eso que alguien, al principio de la regata, pronosticó que esta edición sería más “suave” que otras por no bajar tanto a las latitudes del sur…, menos mal.
No dudo que las condiciones que han encontrado hayan sido duras, pero los hechos me llevan a hacerme una reflexión.Desde que existe esta regata, los participantes se han enfrentado a fuertes temporales, incluso con desaparición y fallecimiento de algunos tripulantes, pero los barcos creo que aguantaban más “caña” que los de ahora, pensados sobre todo para conseguir velocidades de vértigo.
Me da la sensación de que se ha intentado domesticar demasiado una regata que, por definición, es dura. ¿Se está acaso perdiendo el respeto a la furia del mar? ¿Están estos barcos preparados para enfrentarse a las condiciones de los océanos a esas velocidades?
Ahí están los hechos, cuando la mar y el viento se ponen bravos, la mayoría de los barcos se rompen.


Afortunadamente, por ahora, sólo los barcos, ya que a nivel de seguridad personal parece que las cosas sí han ido a mejor.En cualquier caso buen papel están haciendo los españoles en esta etapa.


sábado 24 de enero de 2009
LA FUERZA DEL VIENTO
No me refiero a la película de Coppola, sino al viento que ha soplado esta pasada noche por aquí. Algo fuera de lo común, vientos que alcanzaron los 160 km/h(entre 60 y 70 nudos), más de fuerza 12, mar arbolada a montañosa, olas que según parece pudieron alcanzar hasta 14 m de altura. 
No creo recordar nada así, ni siquiera cuando nos azotó la cola del Ciclón Hortensia.
Por mi zona, las consecuencias fueron un apagón que duró desde las 23h. de ayer hasta esta tarde, perdida de líneas telefónicas, incluida la señal de telefonía móvil. Montones de árboles caídos y rotos, pequeñas embarcaciones embarrancadas en la playa y pequeños daños en el mobiliario de nuestra terraza ;-)
Sin embargo nos dejó unas imágenes del mar fabulosas.
Por aquí se suele decir que “gaivotas en terra, mariñeiros a merda”, y es que se lo ven venir.
Ya ayer por la tarde nos acercamos a ver la situación a las playas de afuera, hacia mar abierto, en concreto a Valdoviño, cuando aún no había llegado lo gordo del “julepe”, pero ya apuntaba maneras.
A media noche la cosa se puso brava, y esta mañana, pasado lo más profundo de la borrasca, se calmó considerablemente. Aún así nos dirigimos a la parte norte de la Costa da Morte, entre Malpica y Corme. Por supuesto la flota pesquera permaneció amarrada (además de por ser fin de semana).
El mar estaba increíble, muy, muy bonito. El ruido de las olas al romper, el silbido del viento y el olor de la espuma es indescriptible.





Después de seleccionar han quedado muchas fotos en el tintero, pero no he podido subir menos para acercarme ligeramente a mostrar cómo está la mar por aquí.
Por mi zona, las consecuencias fueron un apagón que duró desde las 23h. de ayer hasta esta tarde, perdida de líneas telefónicas, incluida la señal de telefonía móvil. Montones de árboles caídos y rotos, pequeñas embarcaciones embarrancadas en la playa y pequeños daños en el mobiliario de nuestra terraza ;-)
Por aquí se suele decir que “gaivotas en terra, mariñeiros a merda”, y es que se lo ven venir.
Ya ayer por la tarde nos acercamos a ver la situación a las playas de afuera, hacia mar abierto, en concreto a Valdoviño, cuando aún no había llegado lo gordo del “julepe”, pero ya apuntaba maneras. ¡CRAKAAA!!!
Gracias Santyfb por este enlace de los faros bretones, que ya había visto pero había olvidado, y viene muy a cuento para el tiempo que está haciendo aquí.
¡Espectacular!
miércoles 21 de enero de 2009
A LA LUZ DE LOS FAROS
Ese nexo de unión entre la arquitectura y el mar, la ingeniería y el romanticismo, la función y el símbolo.
Al igual que los puentes, su belleza radica en su función, y aún así, en ambos casos hay quien los ha diseñado y construido feos, aunque son los menos porque es difícil.Tienen un no sé qué que inspira, una presencia que impone, se funden con el paisaje pero no pasan desapercibidos porque son hitos y porque, en el caso de los faros, su función es hacerse ver.
Es curioso que en el tiempo que llevo con el blog nunca había escrito nada sobre ellos, al menos en general, y la verdad es que hay mucha literatura al respecto, histórica, técnica, artística y novelesca, así que no sé muy bien cómo enfocarlo más que como un ejercicio de reflexión por la atracción que me provocan.
Algún amigo me dijo una vez, “son claramente símbolos fálicos, así que háztelo mirar…”, pero no creo que vayan por ahí los tiros ;-)
En primer lugar diría que influye mucho su ubicación, en muchos casos enraizados sobre las rocas del acantilado, otras veces se alzan directamente sobre el agua, imperturbables a los embates del mar, majestuosos en la calma, casi siembre asociados a los cabos o rocas que los sustentan.
Pero creo que sus orígenes, su ingeniería y sobre todo su utilidad también tienen mucho que ver.Hay faros cuya leyenda, historia o tradición marinera me ha marcado desde siempre, como el faro de la Fastnet Rock, el de Cabo de Hornos o Cabo Leeuwin, el faro de Finisterre, la torre faro de Brenton Reef, el faro de la Islas Needles o los de la Bretaña Francesa, hitos de paso, testigos de temporales y naufragios.
Otros me han influido más por su proximidad o familiaridad, amén de su belleza, empezando por la nominada para ser reconocida como patrimonio de la humanidad Torre de Hércules, así como los faros de los cabos Ortegal, Estaca de Bares, de las Islas Sisargas, Punta Nariga, Roncudo, mi favorito Vilán, Touriñán, el mítico Fisterra, Corrubedo, Islas Sálvora, Ons y Cíes o Cabo Silleiro, último o primero en las travesías hacia o desde el sur. Más allá, las luces de los faros de Cabo Carvoeiro, Isla Berlenga, Cabo San Vicente, Trafalgar, Isla Tarifa, Punta Europa, Cabo de Gata, Palos, La Nao, San Antonio, Berbería, La Mola, Punta Cala Figuera, Cabo Blanco, Isla del Aire, Cabo Creus… y tantos otros.
Sus señales me han servido de referencia en la mar, cuando no de entretenimiento en las largas guardias nocturnas, identificando mentalmente su período y su frecuencia. Asociado a su imagen iba la del farero, envuelto en ese halo de romanticismo, algo ermitaño, centinela del mar, pero la política o la economía decidió sustituirlos por los automatismos. En alguna parte leí que en Argentina o Chile consideran que es más patriótico mantener a los fareros en su puesto, y ahí está por ejemplo la familia del farero de Cabo de Hornos, aislados pero orgullosos de su cometido, alguien tiene que cuidar de la luz del faro del fin del mundo…
Mi nostálgica admiración hacia los que cuidaban de la luz de los faros y que por tanto, a su vez, velaban por los navegantes.
No conozco personalmente a ninguno, pero sí disfruto con las historias que de vez en cuando relata un compañero bloguero desde “su faro”: (http://desdeunfaro.blogspot.com/), antes torrero, ahora, según él, contador de nubes…entre otras cosas, amén de buen narrador.

Silleiro y Sálvora, dos de "sus" faros... ;-)
martes 20 de enero de 2009
TEMPORAL EN LA COSTA CORUÑESA
Ya este fin de semana salimos a la mar con una previsión meteorológica de vientos de fuerza 6-7 y puntas de 8, alerta naranja por olas de 6-7 metros y un frío que ya se hacía notar, con lo que la navegación fue de lo más bonita y emocionante aún sin salir de la ría, con el Cadenote Uno galopando en ocasiones por encima de los 11 nudos.
Sin embargo no era más que el inicio de lo que se avecinaba para esta semana, alerta roja para la costa gallega con vientos de hasta fuerza 10 y olas de entre 7 y 10 metros, acompañado de fuertes chubascos de granizo y un frío que ha hecho bajar la cota de nieve a los 300m.
Si bien estos temporales son bastante habituales por aquí durante el invierno, obligando con frecuencia a la flota pesquera a permanecer amarrada en puerto, de vez en cuando llega alguno que se hace notar más; recordemos que en marzo del año pasado la baliza Odas situada frente a La Coruña registró una ola de 21 metros, temporal que causó serios desperfectos en el paseo marítimo de Riazor.
Los efectos de estos temporales a veces son dramáticos, pero la imagen agreste de nuestra costa batida por el viento y la mar es de gran belleza. Difícil plasmar la sensación del viento frío dándo en la cara y el sonido de las olas al romper, pero como muestra alguna fotillo hecha esta tarde desde la boca de mi ría, entre chubasco y chubasco.
Da gusto oír el viento golpear en las ventanas durante la noche, entre relámpagos y chubascos, al calorcito del hogar. Otra cosa sería que nos pillase en el mar… brrrr!
Si bien estos temporales son bastante habituales por aquí durante el invierno, obligando con frecuencia a la flota pesquera a permanecer amarrada en puerto, de vez en cuando llega alguno que se hace notar más; recordemos que en marzo del año pasado la baliza Odas situada frente a La Coruña registró una ola de 21 metros, temporal que causó serios desperfectos en el paseo marítimo de Riazor.
Los efectos de estos temporales a veces son dramáticos, pero la imagen agreste de nuestra costa batida por el viento y la mar es de gran belleza. Difícil plasmar la sensación del viento frío dándo en la cara y el sonido de las olas al romper, pero como muestra alguna fotillo hecha esta tarde desde la boca de mi ría, entre chubasco y chubasco.domingo 18 de enero de 2009
Por fin Unai Basurko ha llegado a casa
En la mañana del pasado sábado, como estaba previsto, Unai Basurko a bordo de su Pakea Bizkaia ha sido recibido en la Ría de Bilbao por cientos de personas a su llegada después de casi 60 días en la mar, tras su periplo en la Vendée Globe.
Obligado a abandonar la competición por una rotura, ha conseguido llegar navegando de vuelta aún con el barco "tocado". Según palabras del propio Unai, "por los mares del sur no se puede navegar con medias tintas".Ahora toca descansar, tanto a Unai como al Pakea Bizkaia, después se desmontará y mimara el barco para tenerlo pronto de nuevo en forma, y supongo que con alguna modificación o mejora.
Nuevamente, lo tantas veces dicho, ¡Enhorabuena Unai por conseguir lo conseguido!

MEGAPUERTOS Y PIJOYATES por A.Pérez-Reverte
Hay algo equivocado en la idea que los españoles tenemos de la navegación deportiva: competiciones transoceánicas, yates fondeados en lugares lujosos, regatas con la familia real al completo y nietecitos rubios incluidos, ropa supermegapija de marca y mucha America’s Cup, que es como –tan idiotas para estas cosas como para otras– llamamos ahora a la Copa América de toda la vida. Esa idea errónea se ve reforzada por nuestro sistema de puertos deportivos, y por la imagen que de ellos dan ciertas organizaciones ecologistas, bloqueando proyectos que, ejecutados con honradez e inteligencia, serían beneficiosos para todos. Y así, España, pese a estar hormigonada de costa a costa, es paradójicamente uno de los lugares peor dotados en puertos deportivos de la Europa mediterránea. Y cuando se construyen, es para dejar fuera a los auténticos navegantes. A la gente de mar con vocación y ganas. Para advertir la diferencia, basta mirar afuera. En cualquier época del año, haga frío o calor, con sol o nublado, con viento o sin él, te asomas un fin de semana al fiordo de Oslo, a los alrededores de la isla de Wight o a la bahía de Hyeres, por ejemplo, y encuentras el mar lleno de velas de todos los tamaños; de familias que navegan lo mismo en barcos de esloras grandes como en veleros de cinco o siete metros, o pequeños balandros. Se trata allí de una afición real a los barcos y la navegación, practicada lo mismo por fulanos canosos con pinta de patrones curtidos, que por señoras intrépidas y tranquilas amas de casa, o niños de pocos años que, con sus chalecos salvavidas puestos, manejan con soltura cañas y escotas. Todo eso crea un ambiente marino auténtico, de lo más agradable. La sensación de que esa gente ama el mar y lo disfruta. Aquí es diferente. Excepto los admirables pescadores deportivos, que salen con sus barquitos en cualquier tiempo, los navegantes españoles suelen ser de verano y domingo soleado con poco viento. Sobre todo en el Mediterráneo.
Si navegas en invierno por las costas españolas, cuando ves una vela que viene de vuelta encontrada sabes que, en nueve de cada diez casos, se trata de un inglés, un holandés o un francés. Pero ésa no es la cuestión. En los barcos españoles, lo usual son las esloras largas, de doce metros para arriba. 
Es frecuente, incluso, cierta proporción inversa: a menos horas navegadas, más enorme es el barco. Y si se trata de barcos a motor, ni te cuento. Lo nuestro es barco grande, ande o no ande. 
Con el resultado de que los pantalanes están llenos de yates a motor y veleros ridículamente enormes, que nadie usa más que un mes al año; pero que sirven para pasear por el club con ropa náutica a la última, ir quince días a Ibiza o, como mucho, fondear a dos millas del puerto, los domingos de sol, con la familia y los amigos. Ése es el tipo común de propietario que ocupa puntos de amarre en los puertos españoles. Y lo que es peor: el personaje a cuya imagen y semejanza esos puertos se han construido en los últimos veinte años, y se van a seguir construyendo, ahora más que nunca. Porque ésa es otra. Puesto que de momento el ladrillo tierra adentro se ha ido a tomar por saco, algunos de los sinvergüenzas que mataron a la gallina de los huevos de oro le han echado el ojo a los puertos deportivos. Toda esa posibilidad de cemento y dinero –negro, como de costumbre– los pone calientes. Y como se da la oportuna casualidad de que nuestros puertos están bajo la jurisdicción de las mismas autoridades autonómicas con las que esos pájaros se comen las gambas a la plancha, todo es cosa de reconvertir objetivos. De pronto, sospechosamente, las concesiones que antes tenían modestos clubs náuticos y pequeños puertos locales, donde aún se respetaba el barquito pesquero o el velerillo de poca eslora, se han vuelto presa codiciada para una increíble cantidad de golfos ladrilleros, con sus padrinos, que buscan adjudicarse ampliaciones y concesiones portuarias en las que, naturalmente, las palabras navegación y deportiva son lo de menos. Mucho punto de amarre, en cambio, para grandes esloras, que son las que dejan pasta: de cien mil euros para arriba por barco. Figúrense. Así, a los promotores –que además lo ignoran todo sobre el mar– les da igual que esté allí un español que un jubilata extranjero, que al final suele ser quien afora. Y a los usuarios de toda la vida, que les den. Si antes resultaba difícil para los patrones humildes encontrar amarres, a partir de ahora será imposible. Ya lo es. A eso añadan el calvario del papeleo, la burocracia infame y la absurda normativa que el Ministerio de Fomento exige a la navegación deportiva en España. El resultado es que esa jábega de golfos está consiguiendo hacer verdad lo que antes era mentira: que el mar sea un lugar para ricos y domingueros, y que ni siquiera un modesto barquito de vela esté al alcance de todos.
Patente de Corso (Arturo Pérez-Reverte)

Patente de Corso (Arturo Pérez-Reverte)
miércoles 14 de enero de 2009
PAKEA BIZKAIA EN A CORUÑA
Con tal motivo he tenido ocasión de echar un vistazo a las “heridas” del Pakea Bizkaia y algunos detalles de su maniobra, estructura y compartimentación; en muy buen estado general salvo algunos destrozos en el solent y desgaste natural de las velas, a pesar del gran gramaje de las que estaban en cubierta en ese momento (mayor, trinqueta y solent) , rotura y bloqueo de una de las orzas de deriva, pequeñas roturas que se han ido reparando sobre la marcha y la que ocasionó la retirada, el anclaje de la caja del timón de estribor, que lo ha dejado completamente inutilizado, imposible de reparar en condiciones con el barco en el agua.
El Pakea Bizkaia es sin duda un barco espectacular, bonito y marinero.
Desde luego se nota la diferencia de presupuesto con otros participantes en la Vendée de última generación, pero por lo que se ha visto eso no marca tanta diferencia ante las duras condiciones del gran sur, que hace pagar tributo tanto a los modestos como a los grandes presupuestos, muchos de los cuales con daños y consecuencias mucho más graves que las sufridas por Pakea.
Su menor manga en popa hace también que la bañera de maniobra sea algo más reducida, pero suficiente y cómoda para un navegante solitario.
En cubierta destacan los nuevos paneles solares y generador eólico, además del gran huevo del inmarsat situado a proa del palo. El sistema de anclaje directamente a cubierta de la botavara le permite eliminar los esfuerzos de esta sobre el mástil de carbono y, gracias a su sistema giratorio, permitiría realizar fácilmente un aparejo de fortuna en caso de pérdida del palo, del cual me llamó la atención el gran espesor de sus caras en la base.
Detalle del anclaje a cubierta de la botavara
En el agujero se aprecia el espesor del carbono en la base del palo
Mástil de carbono, Jarcia firme de PVO.
Bajo cubierta, el pequeño copit central, zona habitable del barco donde Unai pasa la mayor parte del tiempo. En el espartano interior encontramos la equipada mesa de cartas, dos literas a ambas bandas, una pequeña cocina cardan, la caja del motor y los winches de control de la quilla.
Mesa de cartas del Pakea
Bajo cubierta, el pequeño copit central, zona habitable del barco donde Unai pasa la mayor parte del tiempo. En el espartano interior encontramos la equipada mesa de cartas, dos literas a ambas bandas, una pequeña cocina cardan, la caja del motor y los winches de control de la quilla.
Litera de babor con poster del puente de Portugalete... portugalujo, portugalujo... ;-)
El Pakea, a diferencia de la mayoría que utiliza un sistema hidráulico, lleva un sencillo pero eficaz sistema de trimado de la quilla pendular a base de cabo, poleas y winches. Simplificando se reducen los problemas. El sistema de desmultiplicación para mover la quilla se encuentra en un compartimento estanco, de difícil acceso, situado entre el copit central y el pañol de velas.
Entre mamparos sistema de poleas para la quilla pendular

Pañol de velasMás hacia proa de este último, otro compartimento, también estanco, donde sólo va estibada una pala de timón de repuesto. Por último, a proa de todo un pequeño pañol anticolisión relleno de espuma para evitar que se llene de agua en caso de choque con algún objeto.
Pañol de proa, con pala de timón de respeto
Mañana el Pakea Bizkaia zarpará para recorrer las últimas millas de retorno a casa después de más de 56 días en la mar, estimando su llegada para la mañana del sábado. Allí a buen seguro se le hará un gran recibimiento, como se merece.
Buen trabajo Unai, y más suerte para la próxima, porque la habrá.
Buen trabajo Unai, y más suerte para la próxima, porque la habrá.
lunes 12 de enero de 2009
PRIMERAS MILLAS DEL AÑO
Un nuevo fin de semana de prácticas de navegación a vela, con buen tiempo pero con frío invernal como corresponde a la época en la que estamos.
El sábado madrugué para coger el coche y dirigirme a Sada, unos 15 minutos tardé en descongelar los cristales; al llegar el termómetro marcaba -1º…habrá que abrigarse bien antes de embarcar, un buen forro polar, chaquetón también con forro polar además de gorro y guantes del mismo material; si en el puerto hace frío en el mar hará más.
El parte meteorológico anuncia vientos del NE fuerza 3-4 para esta zona y día soleado, estupendo. Bien pasadas las 10:00 h embarcamos dispuestos a pasar el día en el mar, pero antes de zarpar hubo que dar un manguerazo a la cubierta para quitar el hielo acumulado durante la noche, caer al agua por un resbalón puede resultar muy desagradable.
Poco viento al principio, un suave terral que nos permite salir navegando a vela hacia la boca de la ría, incluso impulsados por el gennaker, hasta que el terral se vino abajo y tuvimos que encender un ratito el motor para salir más afuera en busca del viento, el cual llegó a medio día con la pleamar y nos permitió navegar rápido de vuelta hasta casi el fondo de la ría, donde buscamos una protegida cala para fondear y comer. Como no a todos les dio tiempo de hacerse con un bocata hicimos una fabadita caliente a bordo que entró muy bien. La verdad es que a esa hora, al resguardo de la cala, el sol de invierno era suficiente para estar estupendamente bien en cubierta, pero algunos prefirieron comer en la camareta.
Al cabo de una hora aproximadamente izamos de nuevo la vela mayor, levamos el ancla, desplegamos el génova y salimos deslizándonos suavemente hacia el centro de la ría, donde volvimos a encontrar el viento fresco, en una magnífica tarde de navegación que muchos otros barcos aprovecharon para desplegar sus velas.
Ya a última hora de la tarde, de vuelta hacia el puerto de Sada y antes de ocultarse completamente el sol, una luna llena esplendorosa hizo su aparición por encima de los montes… un bonito remate para una agradable jornada de navegación silenciosa.
Según la meteo esperábamos algo más de viento para el día siguiente, aún así creo que todos disfrutamos este sábado de un buen día de mar. 
Nuevamente madrugón el domingo, retirada del hielo del parabrisas y hacia el puerto. El día se presentaba con mejor pinta aún, grados positivos (aunque pocos) en el termómetro, brisa matutina y un parte que anunciaba viento del SW de fuerza 3-4 al principio arreciando a 5-6 por la tarde, prometedor.
Por si acaso, además de la ropa de abrigo del día anterior, una nueva capa de ropa, una caliente sudadera con capucha, regalo del último amigo invisible de las navidades, que no estuvo de más. Nuevamente hubo que deshelar la cubierta y pronto estábamos navegando con mayor y génova, dando bordadas para salir de la ría, lo que nos llevó toda la mañana. Ya afuera arreció el viento como estaba previsto y el Cadenote Uno se alegró de arrancarse a 7-8 nudos de velocidad, sensación que nos animó a todos y estando al través de la Torre de Hércules, frente a La Coruña, aumentamos vela izando también la trinqueta.
Por si fuera poco, navegando de través a toda vela a 8 nudos, apareció una enorme manada de delfines que nos acompañó un buen rato, y como suele ocurrir, casi toda la tripulación se desentendió del barco para sacar las cámaras de sus móviles y centrarse en los delfines.

No conozco a nadie que permanezca indiferente ante su presencia, algo tendrán ;-))
Al igual que los delfines el viento también estuvo algo juguetón, y nos dejó momentáneamente colgados en un pozo de calma, no así los cetáceos que curiosamente permanecieron retozando a nuestro alrededor hasta que volvió a arrancarse el viento.
El sábado madrugué para coger el coche y dirigirme a Sada, unos 15 minutos tardé en descongelar los cristales; al llegar el termómetro marcaba -1º…habrá que abrigarse bien antes de embarcar, un buen forro polar, chaquetón también con forro polar además de gorro y guantes del mismo material; si en el puerto hace frío en el mar hará más.
El parte meteorológico anuncia vientos del NE fuerza 3-4 para esta zona y día soleado, estupendo. Bien pasadas las 10:00 h embarcamos dispuestos a pasar el día en el mar, pero antes de zarpar hubo que dar un manguerazo a la cubierta para quitar el hielo acumulado durante la noche, caer al agua por un resbalón puede resultar muy desagradable.
Poco viento al principio, un suave terral que nos permite salir navegando a vela hacia la boca de la ría, incluso impulsados por el gennaker, hasta que el terral se vino abajo y tuvimos que encender un ratito el motor para salir más afuera en busca del viento, el cual llegó a medio día con la pleamar y nos permitió navegar rápido de vuelta hasta casi el fondo de la ría, donde buscamos una protegida cala para fondear y comer. Como no a todos les dio tiempo de hacerse con un bocata hicimos una fabadita caliente a bordo que entró muy bien. La verdad es que a esa hora, al resguardo de la cala, el sol de invierno era suficiente para estar estupendamente bien en cubierta, pero algunos prefirieron comer en la camareta.
Al cabo de una hora aproximadamente izamos de nuevo la vela mayor, levamos el ancla, desplegamos el génova y salimos deslizándonos suavemente hacia el centro de la ría, donde volvimos a encontrar el viento fresco, en una magnífica tarde de navegación que muchos otros barcos aprovecharon para desplegar sus velas.
Nuevamente madrugón el domingo, retirada del hielo del parabrisas y hacia el puerto. El día se presentaba con mejor pinta aún, grados positivos (aunque pocos) en el termómetro, brisa matutina y un parte que anunciaba viento del SW de fuerza 3-4 al principio arreciando a 5-6 por la tarde, prometedor.
Había ganas de aprovechar ese buen viento, así que comimos en la mar, esta vez a base de bocatas y una deliciosa empanada de carne que trajo Ana, la única tripulante femenina en esta ocasión. Entre viento, sol y delfines daba gusto ver las caras de disfrute de la tripulación, todos ya nuevos patrones.
El sol bajaba rápidamente mientras dábamos las últimas bordadas y hacíamos las últimas maniobras por la ría.
Unas nubes altas, típicas del invierno, aparecieron en el cielo y el viento arreció aún más mientras ceñíamos de vuelta al puerto de Sada.
A pesar de tratarse de un viento de componente sur, la sensación térmica hizo que fuésemos embutidos en toda nuestra ropa de abrigo, como si fuésemos astronautas, pero nada peor que pasar frío en la mar, sin embargo, las maniobras de arriar y preparar el atraque hicieron que en el último momento quizá sobrara alguna prenda. Mejor así.
Y de esta manera, tras dejar al Cadenote Uno arranchado y amarrado en su atraque, terminó otro buen fin de semana de prácticas, las primeras millas de este nuevo año. A ver si este 2009 llego a superar las casi 5.000 millas del año que ha pasado, será buena señal.
Y de esta manera, tras dejar al Cadenote Uno arranchado y amarrado en su atraque, terminó otro buen fin de semana de prácticas, las primeras millas de este nuevo año. A ver si este 2009 llego a superar las casi 5.000 millas del año que ha pasado, será buena señal.
viernes 9 de enero de 2009
¡VAYA MALA SUERTE!
Quizá Riou se está contagiando de la misma mala fortuna de Thomson, ya que en la pasada BWR también rompió el palo, en la Transat Artemis chocó contra una ballena y tuvo que abandonar el barco (que afortunadamente pudo recuperar), ya ahora esto, cuando iba en tercera posición se la jugó para ayudar a su compañero y cuando se dirigía hacia Port Williams para desembarcarlo y continuar la regata el palo se vino a bajo…
Mala suerte para Riou, pero le queda la satisfacción de haber rescatado a su amigo Le Cam, que no es poco.Ya sólo quedan 12… ¡Vaya con la Vendée!
miércoles 7 de enero de 2009
NUEVO "SUSTO" EN LA VENDÉE GLOBE
Desde la misteriosa desaparición de Donald Crowhurst en la primera edición de la vuelta al mundo en solitario sin escalas, la por entonces Golden Globe, muchos han sido los accidentes entre los participantes en la regata Vendée Globe, algunos con el mismo final trágico, desapareciendo en la mar, como el caso de los navegantes solitarios Mike Plant, Nigel Burgess o Gerry Roufs. 

Otros se llevaron el susto, asustando a todos, al volcar, hundirse o sufrir graves daños en sus barcos, teniendo que ser rescatados por otras embarcaciones, en la mayoría de los casos de sus propios compañeros de regata, como en el caso de la navegante francesa Isabelle Autissier, rescatada por Soldini.
O los tres navegantes de la edición 96-97 que recoge este recorte de prensa de 1997:La tragedia se cierne aún sobre la Vuelta al Mundo para navegantes solitarios, la Vendée Globe, de organización francesa. Una zona de aguas muy difíciles, sobre el paralelo 50, más cerca de la Antártida que de las costas australianas de Perth, se ha convertido en una trampa para tres de los participantes en la prueba, uno de ellos todavía desaparecido.Después del naufragio del primero, el francés Raphael Dinelli, el día de Navidad, el 25 de diciembre, otro francés, Thierry Dubois, y el británico Tony Bullimore, volcaron el día de Reyes. El primero ya está en tierra firme, en Hobart, la capital de Tasmania, la isla al sur de Australia. Fue recogido en primera instancia por otro participante, el británico Pete Goss, que dio la vuelta para auxiliarle. Dubois, por su parte, esperaba ayer ser recogido de un bote salvavidas que le lanzaron desde un avión tras resistir varias horas agarrado a uno de los timones porque sólo el casco sobresalía en la superficie del agua. Pero de Bullimore sólo se tiene la esperanza de que esté todavía refugiado en la cabina, aunque desde el aire sólo se divisa el casco boca arriba flotando sobre el mar. 


Ahora, en la edición 2008-2009 de la Vendée Globe, ha vuelto ha repetirse la noticia, con el vuelco del VM Matériaux de Jean Le Cam, navegante francés que quedó segundo en la pasada edición de la regata. El barco colorado de Le Cam perdió el bulbo de su quilla cuando se encontraba a unas 200 millas al Oeste de Cabo de Hornos, mientras iba en tercera posición de la regata. Se cortó la comunicación cuando estaba contactando con su equipo de tierra y posteriormente la organización recibió la señal de su radio baliza, lo que hizo pensar en lo peor. Tras la alarma, dos de los participantes en la regata que se encontraban por su popa, Vincent Riou y Armel Le Cléac´h, se dirigieron hacia su última posición, siendo el primero de ellos el que localizó el barco con la quilla al sol, en cuyo interior se encontraba Le Cam.

Tras ser rescatado y subido a bordo del PRB, Le Cam y Riou se encuentran ya navegando alrededor del mítico Cabo de Hornos.
Afortunadamente todo ha quedado en un gran susto, uno más de esta accidentada edición en la que de los 30 participantes que tomaron la salida el pasado noviembre en Sables d´Olonne, sólo siguen 13 en regata.La cabeza de la flota ya está de vuelta en el Atlántico, presumiblemente después de haber dejado atrás lo peor, pero en la Vendée no se está a salvo hasta que el último participante no ponga de nuevo el pie en los pantalanes del famoso puerto francés.
domingo 4 de enero de 2009
UNAI BASURKO LLEGA A LA PENÍNSULA
Han pasado ya cincuenta y pico días en la mar, 28 de los cuales en regata, navegando por el Atlántico de Norte a Sur y de Sur a Norte, con su Pakea Bizkaia cojo de un timón, hasta que ayer sábado Unai Basurko ha arribado al puerto portugués de Cascáis, donde le esperaba su equipo de tierra.
Unai, cansado pero contento de llegar a tierra cerca de casa, repostará gas-oil, hará algunas reparaciones necesarias, descansará un poco y en cuanto el parte meteorológico sea favorable zarpará de nuevo hacia su destino definitivo en Getxo, a donde espera llegar el fin de semana del 10-11, si el tiempo lo permite.
Bienvenido a la Península, Unai! Un salto y ya en casa!
Esperamos volver a verte pronto por "a nosa terra" para brindar con un buen vino y darte un abrazo ;-)
Unai, cansado pero contento de llegar a tierra cerca de casa, repostará gas-oil, hará algunas reparaciones necesarias, descansará un poco y en cuanto el parte meteorológico sea favorable zarpará de nuevo hacia su destino definitivo en Getxo, a donde espera llegar el fin de semana del 10-11, si el tiempo lo permite.Bienvenido a la Península, Unai! Un salto y ya en casa!
Esperamos volver a verte pronto por "a nosa terra" para brindar con un buen vino y darte un abrazo ;-)
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